Un compendio no sexista. O casi.
La ministra ha de estar encantada con esta entrada y con esta portada de hace un siglo y medio. ¡Cocinero y cocinera!. O sea, que ya entonces se hablaba así. Pues vale.
Inmerso como estoy, en la operación caza, dando cursos de cocina de caza -de la poca que hay- he echado mano a este libro y es muy curioso cómo habla de pichones de palomar o torcaces, los primeros para la brasa con manteca y los segundos para cocer. Curioso es también cómo los mezclan con cangrejos de río, "Pichones a lo Cardenal". La salsa por si sóla es ya un pecado al alcance de todos.
Viendo este recetario, uno se imagina mesas repletas de "pipis y bambis", estofados, guisados, y trinchados, cocidos en manteca -confitados- o simplemente asados. De remate, en la portada se puede leer "una noticia curiosa sobre toda clase de vinos nacionales y estrangeros, sus propiedades y modos de servirlos en las mesas".
Me parece un buen libro de consulta. Imprescindible diría yo.

blat dijo
¿Lo compraste por ahí? Porque tiene aspecto de tener muchos años!
26 Junio 2008 | 09:45 AM