O la Leica "de rico" o Canon, "la Leica del pobre"
Hace unos años, quizá muchos, oí aquello de que Paulino era el Zalacaín del pobre. No he ido a ninguno de los dos restaurantes pero me hizo gracia lo que posiblemente es una apreciación hecha por alguien que fue una vez al laureado y tras comprobar la cuenta y el servicio, decidió que el glamour estaba bien pero que en Paulino se comía tan bien como en el otro, pero más barato.
Esto mismo les sucede a algunos que acuden a los restaurantes "B" de los grandes y salen decepcionados porque ni el servicio, ni el producto ni el resultado final es el mismo al original. Qué se le va a hacer. En mi tierra se dice que quien mucho abarca poco aprieta aunque es posible que la deficiencia no sea en el producto, sea más bien un problema de equipos.
Y todo porque ando inmerso en un cambio de cámara, un cambio casi definitivo y que me hace dudar entre si esperar para adquirrir una leica o cargar con una magnífica Canon G9 a la que llaman "la Leica del pobre". Qué casualidad.
En una página americana de renombre dedicada al mundo de la fotografía, habla un cliente de la marca germana comparando la G con su M8, una a 450€ y la última a unos 4500€. Sí, hay compactas alemanas a unos 600€ y reflex a 1600€ pero ese no es el problema.
Comenta el crítico que le dan ganas de "divorciarse" de su M y liarse con la G9, por la versatilidad y por el resultado final, aunque es más bien una pataleta al comprobar "la panoja" que ha soltado por la del punto rojo, y lo que te rondaré morena para completar un buen conjunto de ópticas.
Quizá el problema reside en cual es el target de las marcas. Si nos centramos en gastronomía, pongamos el ejemplo del Bulli, allí van, vamos, a comer quienes tienen una abultada cartera y quienes hacemos cola, ahorramos unos meses y disfrutamos. Estoy seguro que a más de uno de esos nuevos ricos o ricos de solera, les molestará que alguien "ocupe" su localidad. Sé, que estos grandes, -Adrià, Arzak, Zuberoa,....- dan de comer exactamente igual a todos -menos a los críticos- y que para ellos el objetivo es dar de comer a quien quiera y a quien le guste o no, su cocina, es decir, ellos no ponen freno. Quien vaya y salga defraudado dirá que en el chiringo de playa de enfrente de su apartamento, hacen mejor las navajas y que no vale la pena ir y gastarse lo gastado. Otros, que también no salgan del todo contentos, dirán que bien, pero que esperaban más. Y otros que vayan, jamás dirán nada malo si no les ha gustado, ya que en su círculo les mirarían incrédulos y hasta con sorna.
A todo esto, en El País de los negocios de este fin de semana, hablan de clubs para ejecutivos, entre otros del Club Millésime -ya suena de per se a pijo- y el club Neóvinum. Los dos van dirigidos al mundo de la empresa. Una nueva forma de ganar pasta ha nacido en el mundo de la gastronomía, eso sí, sólo para sus mejores clientes, tan necesitados de información a la hora de enfrentarse a una carta de vinos en una cena de empresa o en el cierre de un trato comercial. ¡Jo, qué guay! ¿No se equivocarán de objetivo? ¿Y si la gente "normal" tuviera acceso a esa información y formación?¿Qué sucedería si hubiera más gente que "ahorrara" para poder ir a sus restaurantes o consumir sus vinos? ¿Perderían influencia, categoría, glamour?
A estos eventos se apuntan gentes de renombrado prestigio, cocineros y sumilleras, quienes ofrecen clases magistrales y cursos cortos con degustación. Con buen criterio estos y estas, han buscado una manera de ingresar unos euros extra y de paso publicitarse ellos y sus restaurantes. Pero hete aquí que a mí me surgen dudas. Como con las cámaras.
La marca germana hace objetivos para marcas japonesas que ensamblan en china, las cuales pretenden dar un valor añadido a sus productos. Los cocineros con asesorías hacen los mismo con sus restaurantes B. ¿Quién ha dicho que se "va a quitar" de esto? Adrià. ¿Y eso? Pues imagino porque no quiere terminar siendo un producto de usar y tirar, algo sin alma, pero ojo, la tentación de ganar más a costa de una marca es indudable y Leica lo sabe.
A Arola le achacan el haber pasado más tiempo en la tele o en "fiestas glamurosas" que en su restaurante. No sé si es cierto pero sí lo es que ésta imagen le ha hecho daño y le va a obligar a un sobre esfuerzo para el arreón que supone abrir un nuevo restaurante.
Y todo este lío porque no sé qué cámara comprarme. Bueno, sí lo sé pero ni soy "millesimino" ni ejecutivo y sí soy de aquellos que ahorran para disfrutar -o no- y de los que saben apreciar lo que vale, aunque sea una gran satisfacción para pobres. ¿Algún ejecutivo que quiera darme formación sobre Leica o sobre Canon? Estoy abierto al aprendizaje. Los de Millésime se abstengan. No soy un "buen" cliente.....
*** Las fotos son del portal www.dpreview.com

pisto dijo
Pingüe,
una Leica es una Leica. Eso sí, las Leicas compactas no valen la pena. Tiene que ser una M8 o, quizá, y sólo quizá, una Digilux 3 (que no es más que una Panasonic Lumix LC1 ligeramente modificada).
Antes de la era digital, las Leicas eran cámaras superiores porque tenían, sin duda, el mejor cristal. Pensemos que en una cámara de película, el resultado final era que la luz impactaba en un negativo, sólo con el cristal de por medio.
Hoy en día ya no es así, y hay un factor añadido: el sensor. Y como un sistema es tan bueno como el peor de sus componentes, estoy convencido de que el peor componente en una M8 es el sensor y no el Summicron. Con lo cual, Leica ha perdido competitividad.
Eso sin contar con que cuesta 5000 euros y dentro de dos años será obsoleta. En la época no-digital, te comprabas una M3 y tenías cámara para 50 años. La M6 estuvo vigente veinte años. La M8 lo estará 5. Seguirá haciendo fotos, pero ya nadie querrá una cámara con las especificaciones técnicas de la M8, las baterías serán irremplazables (la M6 no necesitaba baterías, todo era mecánico), etc.
Yo me quedaría con la Canon, aunque no puedes esperar la misma definición, ni el mismo poder resolutivo, ni el mismo contraste, en un objetivo retráctil de 80 gramos que de un Summicron que pesa medio kilo y cuesta el sólo el doble que la Canon.
12 Mayo 2008 | 12:08 PM