La Coctelera

El Pingüe Gourmet

Críticas gastronómicas sinceras, deliciosas recetas sencillas, consejos impagables y muy poca tontería snob, son los ingredientes con los que nuestro cocinero elabora su menú diario.

13 Marzo 2008

Una editorial. Una coincididencia

Dice García Santos que su editorial sigue vigente desde 2005. Dice también que el cocinero está perdiendo lo que de artesano tenía y que en vez de luchar por un gran producto lo desprecia en pos de la química, física -todo es química y física- y del artificio. Habla de que los restaurante "encopetados" van a tener problemas para mantenerse con sus plantillas, sus gastos extra y la poca presencia del cocinero jefe, por tener que buscar financiación en otros sectores.

¿No decía esto mismo Santi Santamaría?. Lo que a mí me deja anonadado es que quienes han empujado, al alimón, con los propios empresarios a estos chefs a hacer inversiones desmesuradas, a comprar cuberterías de alpaca, a disponer de bodegas extensas sin ningún rigor, a tener que subir los precios como daño colateral, han sido los críticos, sus críticas y la locura que se ha vivido y se vive en época de bonanza. ¡Ojo!. Los críticos también han ayudado a que la cocina esté a la altura que está pero puede que sufran el mal de querer ser más famosos que los propios cocineros.

En la Ribera del Duero pasó algo parecido y no había ricachón o nuevo rico que no quisiera tener una bodega para darse el "pote", eso sí, a ver quién era el listo que vendía el vino.

Mi opinión es que hay poco criterio y poca sensatez y, o se tienen las ideas claras o pasa como en Madrid, que se abren restaurantes pero a los dos años se han cerrado, creo, que el sesenta por ciento.

Yo sí estoy de acuerdo en varias cosas con él pero echar toda la culpa al cocinero que anda ahogado porque no llena o no tiene la afluencia de público necesaria para mantenerse me parece hipocresía. Es aquello que yo comentaba de subir a alguien hasta el firmamento para dejarlo caer y apuntarse una muesca en la cacha.

Me acuerdo de Antón Ego, y del final de la deliciosa película Ratatouille y no me cabe duda que algún día habrá una revolución y los propios cocineros obviarán en gran medida a los críticos, a sus críticas y la los blogueros presuntamente influyentes. Esto, que parece una idea absurda creo que viene a dar en el centro de la diana del recelo de la crítica al uso respecto a los blogs a pie de calle. Éste creo que puede ser el supuesto miedo que a veces creo que tienen al individuo que en sus ratos libres visita un restaurante, comenta su experiencia y no escribe encorsetado por tal o cual tendencia de moda o demodé.

Es posible que yo esté equivocado, que los antibióticos hayan acabado con la neurona que tenía o que no tenga ni idea de nada, más allá de lo que es una sopa de ajo, pero toda esta corriente que apuesta por la bistronomía es más bien una adaptación a los tiempos que corren, tiempos que se presentan duros para aquellos que no respeten al cliente y crean que la factura es la que es porque "da de to", como el anuncio de la Once.

Existe cierto paralelismo con la tele, en la que los programas se reinventan o mueren, en la que un día ves a un periodista hablando del traje de novia de "la Esteban", otro día de los pactos post electorales y al siguiente de los nuevos pecados. ¿Qué da audiencia? Pues eso.

servido por gourmet 7 comentarios compártelo

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

teopic

teopic dijo

¡¡¡Totalmente de acuerdo contigo!!!
En madrid hay mil ejemplos de restaurantes que los críticos al abrir promocionan desmesuradamente y que en menos de un par de añitos no pueden mantenerse y cierran (así a bote pronto me acuerdo de "El patio de Leo" que el par de veces que pasé por allí no estaba mal -pero tampoco emocionaba- o del "Neo" que ese SI ESTABA REALMENTE MAL para el viaje que te pegaban).
Por el otro lado, también está el ejemplo de "Viridiana" que si bien Abraham García, bajo mi punto de vista, se pasa hablando, a la hora de pagar, no me importa nada que me cruja (la última vez 110 por cabeza por un menu de degustacion en el que debían incorporar la carretilla para llevarte de vuelta a casa) En las veces que he ido NUNCA me ha decepcionado (y los críticos tampoco hablan demasiado de él)
Pues eso, que con el rollo de internet, yo me fio mas de un blogger que de un crítico (aunque alguno de ellos me gusta bastante)
Un saludo

13 Marzo 2008 | 02:12 PM

gourmet

gourmet dijo

Yo tengo una anecdota muy curiosa:
Un muy buen amigo, compañero de andanzas por Roses, abrió un restaurante en Catalunya. Alguien fue a comer y mandó un comentario a una página con guía en la que hablaba bien del restuarante, algo por otra parte que se hacía y se promocionaba por parte de la página, por aquello de conocer nuevos restaurantes. Pues bien, se despachó con un título algo así como "el restaurante tal se autopublicita". Yo le llamé y me dijo que no tenía ni idea -le creo, no le van estas cosas- y que no iba a comentar nada, que él a lo suyo. Este buen amigo y mejor cocinero está muy bien considerado por la crítica catalana.
Quiero decir que hay famas que uno se gana día a día y cuando se llevan muchos años hay que renovarse o morir, y está llegando el día en que nadie hará caso a cierta crítica y eso me parece preocupante pues es necesaria.

Un saludo

Roberto

14 Marzo 2008 | 09:34 AM

cuatroespecias

cuatroespecias dijo

Amigo Gourmet:
Estoy de acuerdo con bastante de lo que comentas.
Las críticas son siempre necesarias, cuando son sinceras y detrás de ella, no hay una bodega que paga, una revista que promociona tal o cual vino...Pero tampoco podemos vivir, pendientes de las críticas.
Hay personas como Parker, que su decisión en un vino, hace que este pase del anonimato al estrellato.Imcomprendible, pero cierto.
Con los restaurantes ocurre lo mismo, la opinión de determinadas personas, no todas, hacen que suban como la espuma, que suban sus precios, que se metan en un sinfín de gastos y ...que al cabo de unos años mueran o desaparezcan.
Si estoy de acuerdo en que hay que renovarse continuamente, pero sin olvidarnos de que la gente, acude a un restaurante

14 Marzo 2008 | 02:18 PM

cuatroespecias

cuatroespecias dijo

Perdón, le di al botón de enviar antes de tiempo. Continúo con tu permiso:
La gente acude a COMER, a salir sin hambre y a descubrir sensaciones, texturas, sabores nuevos.
Por eso hay que renovarse, pero no convertir la cocina en una mesa de ensayo, llena de productos químicos.
Los hay, son necesarios y útilies.Pero en su justa medida.
Bueno, me he enrollado demasiado, es que este tema me apasiona, hay tanto que decir.
Siento el tostón.
Un saludo

14 Marzo 2008 | 02:21 PM

Sefalopodo

Sefalopodo dijo

Buenas, permitidme hacer dos puntualizaciones a vuestros comentarios: primera, puedo entender que no toda la crítica (profesional o aficionada) sea certera, ajustada a la realidad y ecuánime; tendremos por tanto que separar el polvo de la paja y quedarnos con lo que nos parezca bueno; es evidente que mi crítica será menos cualificada que la de un profesional, pero igual de válida: buena y útil para unos, innecesaria y vulgar para otros; ahora bien, de ahí a que el personal que me lea (¿?) se tire de cabeza con un billete de 500 leuros en la mano a llamar a la puerta de "mi" restaurante favorito.... así que pongamos las cosas en su sitio. Y segunda, lo de renovarse no lo entiendo, entendéría que hablarais de "mejorarse", porque si quiero probar la tortilla de patatas que hace Casa Manolo en un rincón de Asturias de la que oí hablar a mis ancestros lo último que quiero es que se renueve y me den "espuma de tubérculos con albúmina lentamente cocinado en AOVE", pero si que tenga una bodega adecuada, unas mesas limpias y un servicio aceptable, pero la tortilla, tortilla, que es la que le ha dado nombre al sitio en cuestión.
Saludos cordiales

14 Marzo 2008 | 02:41 PM

gourmet

gourmet dijo

Nada de tostón, 4e.
Yo creo que hay espacio para todo, incluso para quien presuntamente abuse de "la experiencia química". Yo me refiero más a lo que yo considero como hipocresía que es el hecho de que ahora, los mismos que apludían hasta con las orejas la tecnificación, la "grandiosité", el "copete" y la copia de Adrià, ahora reniegan y dicen que es una locura y que lo bueno es lo contrario. Yo apelo al sentido común de todos, incluyo el nuestro, el de los blogueros.
Lo mismo, como digo, no entiendo nada de este negocio pero lo que yo veo a mi alrededor cada día me gusta menos. Hay gente que hace una tremenda cocina, repleta de personalidad y no se sabe si existen. Al contrario, hay cocinas mediocres, incluso estrelladas, que aparecen siempre en la foto, alguna de ellas hasta que el "mecenas" se canse y cambie de negocio.
Date cuenta hacia dónde va el debate en gastronomía: hasta ahora era la técnica, la "cientificación" de la cocina, ahora toca el producto y su pérdida y su no sé qué y tal tal. ¿Acaso no puede convivir todo?¿acaso todo el mundo ha de hacer la misma cocina?¿La cocina no es algo que ha de tener un estilo propio, el que le da cada cocinero, cada restaurante, cada sala?.
Esto es lo que creo que estamos aunque dudo mucho que sea en lo se está. Por esto digo lo de las modas: ahora toca bistromanía, mañana fastfoodmanía, al otro nasamanía, al otro nanococina y así hasta el más allá, dependiendo de la ruta que marque la crítica. Yo estoy con Adrià: "lo único que existe es la buena y la mala cocina. Y esto es un negocio privado y cada cual que cocine como le guste", y yo añadiría, y le de de comer. Y pediría desde este rincón a los cocineros -sin pretensión de ser oído, que no lo soy ni lo seré ni merezco serlo, ¿quién soy yo para....?- que cocinen a su gusto y que se olviden por un momento de críticas, blogueros y de todo aquel que no pague sus facturas o que pretenda darles lecciones, que cocinen como les guste y que atiendan el sentir del cliente anónimo que es quien realmente va a su restaurante sin expectativas, sin "paladares dirigidos", con el simple deseo de pasar un rato feliz. Y que no les engañen, y que midan las inversiones, y que huyan de los patronos con el fajo de billetes en la mano y las ganas de ser más famosos que susempleados, de esos que invierten en restuarantes como podrían haber invertido en puticlubs. Yo creo que les iría mejor, incluso harían más caja.

Un saludo

Roberto

14 Marzo 2008 | 02:46 PM

gourmet

gourmet dijo

Hola Sefalópodo.
No, no hablo de renovarse respecto a los cocineros y sus cocina, que también, si es que han hecho una buena reflexión al respecto. Hablo de que los críticos renuevan sus mensajes. Ahora lo güeno va a ser la bistromanía, el producto ecológico, el aceite de oliva prensado a mano y con sólo tres botellas de producción, ecológica también y todo lo que quiera el que escribe. Y si hay que decir que no, que lo mejor es la piscifactoría, el tomate de invernadero que da color y poco sabor, el ganado no extensivo, los restaurantes con plata, sin plata, con cristal, con acero, el alginato, la pureza ...... pues se tendrá como tendencia. Yo me revelo contra todo esto. Uno va a un restaurante y come, le sirven, y si ha tenido una grata experiencia lo cuenta y esa es la única verdad, la del cliente que paga y consume. La del que va con un esquema hecho, con el "decálogo" de la tendencia actual, siempre saldrá decepcionado, a no ser que el cocinero siga esa tendencia y logre convencer que es unseguidor infatigable de los designios del "Antón Ego" de turno, ya sea bloguero o periodísta.
Y creo que alguna vez yo he incurrido en ello y es una equivocación, aunque eso sí, yo pago todas mis facturas......

Un saludo
Roberto

14 Marzo 2008 | 02:57 PM

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Cocinero vocacional, profesor ocasional, amo de casa a tiempo completo. Me gusta ver comer. No me gusta comer solo.

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