Un Costaval. Mientras sube la masa madre
Pues mientras sube y crece la masa madre, mientras oigo la noticia de que el cambio climático está afectando a berberechos y almejas para mal por el descenso de la calidad del agua en un 45% en pocas décadas, y a la recolección de percebes para bien, porque un febrero con ese mar en calma no se conocía, mientras, me estoy tomando un Costaval 2004.
Este tinto, procedente de una bodega pequeña situada en Olmedillo de Roa, destaca para mí porque es un tinto con gran cuerpo, amable en boca y sorprendente en nariz por la intensidad a fresas rojas bien maduras, dulces y ácidas, de esas que sólo hay de vez en cuando en las cajas....; con la madera que no avasalla y con una acidez que puede que le haga durar bien unos años.
Todo el vino está elaborado con tempranillo, uva procedente de sus viñas, las que como dice Félix -el mejor mecánico que tuvo Renault y yo mismo- "tiene muy bien cuidadas". Alguien me dijo que en un restaurante de postín de la capital, le habían espetado que "el vino era magnífico pero que no tenía imagen".
En bodega está alrededor de 8€. Relación calidad precio creo que excelente. Y el pan resultante espero que también.
Gastrónoo Furioso dijo
Buena pinta tienen esas búrbujas, ¡¡vive Dios!! No se olvide de darle de comer, que la masa madre es exigente como el banco a primeros de mes. Y larga vida a esos vinos sobrios y etiquetas más sobrias del Duero.
15 Febrero 2008 | 12:50 AM