Ayer en La Plaza Mayor de mi ciudad, Valladolid, se prepartieron 400 raciones de caldereta de cordero por parte de los ganaderos. El corte está muy mal. Si a la crisis de la leche le sumas el abandono de las explotaciones, la falta de más sensibilidad por parte de la administración regional y nacional y lo caro que están piensos y cereales, el mix resultante es desastroso.

Aquí siempre aparecen los intermediarios, las grandes superficies y las empresas que monopolizan el mercado, como con la fruta y las hortalizas. Un ganadero de ovino cobra muy poco por cada ejemplar y sin embargo, en las carnicerías el precio está por las nubes.

Los consumidores deberíamos ponernos de su lado y acompañar a éste y a otros sectores que malviven por gracia del que pone el cazo en la mitad del trasiego. Por cierto, ¿tanto trabajo crean y mantienen estos intermediarios?

Por supuesto que el modelo de mercado ha de evolucionar y quizá tengan que copiar iniciativas como las cooperativas de venta directa de frutas y verduras o de pescado, sin paso por intermediario, y es que al final, el carnicero o el frutero no tienen más beneficio, incluso puede que menos, pero el que nunca pierde es el "Dalton" del medio.

*** La viñeta pertenece a la web de COAG. Esta viñeta sirve de ilustración a un artículo muy interesante.