Hay costumbres en los restaurantes, en muchos, que no logro entender. Hace tiempo que ya ni me molesto en público, ya estoy acostumbrado. La factura tipo es : Menú degustación, más vinos y licores, más aperitivos, pan y servicio.
¿Más aperitivos, pan y servicio? Es decir, ¿que puedo prescindir del pan, de los aperitivos y del servicio a mi antojo?




Más allá de la posible boutade que acabo de decir hay algo que sí me preocupa y es el flaco favor que se hace al pan y al servicio. ¿Y por qué? Pues porque se le da un valor residual al personal de sala y al pan, todo un mensaje subliminal aunque pueda parecer lo contrario.

Yo podría estar de acuerdo en que me dieran la opción de comer pan, de que se tuviera una carta de panes o un pan extraordinario fuera del menú, con la opción de escoger este acompañamiento o no aunque me parecería heavy que no se incluyera dentro del menú. Ahora bien, por lo del servicio no paso. ¿Es qué acaso un restaurante con estrella o sin ella, me daría el menú o la carta tipo buffet? ¿Y si se ahorran el descaro de diseccionar la factura y ponen un aséptico menú más vinos equis?

Corren malos tiempos para la lírica, como decían los Golpes Bajos y esta lírica puede que acabe en delirio y en denuncia por parte de los clientes. Lo de los aperitivos es más discutible aunque me parece un valor añadido, con un muy bajo coste pero con un gran beneficio de cara a la imagen del local.