Hay costumbres en los restaurantes, en muchos, que no logro entender. Hace tiempo que ya ni me molesto en público, ya estoy acostumbrado. La factura tipo es : Menú degustación, más vinos y licores, más aperitivos, pan y servicio.
¿Más aperitivos, pan y servicio? Es decir, ¿que puedo prescindir del pan, de los aperitivos y del servicio a mi antojo?
Más allá de la posible boutade que acabo de decir hay algo que sí me preocupa y es el flaco favor que se hace al pan y al servicio. ¿Y por qué? Pues porque se le da un valor residual al personal de sala y al pan, todo un mensaje subliminal aunque pueda parecer lo contrario.
Yo podría estar de acuerdo en que me dieran la opción de comer pan, de que se tuviera una carta de panes o un pan extraordinario fuera del menú, con la opción de escoger este acompañamiento o no aunque me parecería heavy que no se incluyera dentro del menú. Ahora bien, por lo del servicio no paso. ¿Es qué acaso un restaurante con estrella o sin ella, me daría el menú o la carta tipo buffet? ¿Y si se ahorran el descaro de diseccionar la factura y ponen un aséptico menú más vinos equis?
Corren malos tiempos para la lírica, como decían los Golpes Bajos y esta lírica puede que acabe en delirio y en denuncia por parte de los clientes. Lo de los aperitivos es más discutible aunque me parece un valor añadido, con un muy bajo coste pero con un gran beneficio de cara a la imagen del local.
Es mala, muy mala costumbre. Yo reconozco que no me suelo fijar demasiado en las facturas (mala costumbre), pero hace ya un par de años me dio por mirar una tras unas desastrosas cañas con raciones para las que tuvimos que perseguir en varias ocasiones al camarero. Cuando pedimos la factura en ella incluyeron el pan, con tan mala sombra que se les había olvidado ponerlo. El pobre camarero, sólo en el proceloso mar de clientes dominicales tuvo que entretenerse además en descontar el pan de la factura. Con lo fácil que es hacer un cálculo e incluir el precio del pan igual que se incluye el alquiler del local.
Pues si, otra observacion acertadisima. Aparte que luego acaba pasando como aqui que incluyen la propina en la cuenta. Que sentido tiene la propina si no es voluntaria y la cantidad que uno quiera??
En fin... Habria que hacer una sociacion o algo asi para abordar todos estos temas que expones.
El problema de esas propinas es que son parte fundamental del sueldo del camarero y del cocinero. Es como si el dueño te hiciera accionista de tu propio sueldo, vamos, una faena. Yo en el año 2000 cobraba así, y así me ofrecieron el trabajo. Es muy normal pero no es menos injusto.
Un slaudo
Completamente de acuerdo. La cosa debería ser, que la famosa economía de mercado (léase selección natural) colocase a cada uno en su sitio: si uno tiene un servicio desastrosos y además lo cobra, no irán clientes y el negocio desaparecerá. Pero la experiencia nos dice que esa es la teoría, pero que no ocurre en la realidad. Sobre todo cuando es una costumbre tan extendida. Yo en alguna ocasión he pedido de antemano que no incluyesen ni el pan ni el aperitivo, y he tenido que estar discutiendo con el camarero, eso no entraba en su esquema.
Esto de cobrar el pan nunca lo he comprendido. Y si es en un lugar con una recién estrenada estrella Michelin, todavía menos. Y si a eso le sumamos que el único servicio de ese pan es un candeal y no muy bueno, todo ello en Tierra de Campos (curiosamente en un lugar donde estuvo una antigua fábrica de harinas), pues se completa el cuadro de la incomprensión.