Rosa Rivas hablando de la edición de Madrid Fusión:
"......, los blogs como desahogo de cocineros profesionales y frustrados,....."
He aquí la definición definitiva que imagino será aplicable a todos los campos, a saber, un blog sobre moda es el de un diseñador frustrado; uno de cine es el de un actor o director frustrado, uno sobre economía es el de un Pizarro frustrado;.......
Firma:
Un frustrado por no ser banquero, un frustrado por no ser Adrià, un frustrado por no ser David Delfín, .......
Seguiré con el café.
Estoy bastante de acuerdo. Soy de los que se consideran cocineros frustrados pero, ojo, esa frustración no se traduce en rencor ni en impotencia en la mayoría de los blogs (y lo aclaro porque la frustración suele entenderse en esa clave) sino en ganas de conocer, de compartir, de vincularse a ese mundo... Sólo de ahí pueden salir cosas buenas.
De eso nada!!!. Yo utilizo mi blog para ofreceros mi mundo, para aprender de vosotros, para enriquecerme y enriqueceros, no me ensaño con nadie, no soy ninguna especialista, os ofrezco mis conocimientos con toda la humildad y sencillez y, a través de vosotros en esta etapa tan difícil de mi vida estoy descubriendo cosas que me dan ilusión, que me ayudan a despertar de nuevo y que me libran de estar comiéndome la cabeza con mi enfermedad. No queda nada por inventar, está todo inventado pero no todos hemos tenido acceso a conocerlo todo y unos a otros vamos pasándonos las cosas y ofreciéndonos la oportunidad de disfrutar, que a eso vinimos a la vida, a disfrutar. Desgraciadamente tengo que decir que las palabras más bonitas de mi vida me las han dicho a través de internet, los amigos que tengo en internet son entrañables, cariñosos y educados, no los conozco, solo conozco sus letras que salen del corazón. Saberse mover por internet es un arte como otro cualquiera, si te metes en cosas sucias, en provocaciones y sueltas tu resentimiento por aqui, ya sabes lo que vas a obtener. Yo jamás me he encontrado en una situación así con alguien desconocido. Hay que saber esquivar las polémicas. Estoy muy orgullosa de conoceros, a ti Pingue y demás amigos. No creo que la frustración me venga por aquí. Un saludo
Me temo que la frase "bloguero gastronómico=cocinero frustrado" la voy a oír muy a menudo. Desde luego que la frustración forma parte del aprendizaje vital desde la más tierna infancia y ¡ay! de quién no haya tenido este sentimiento. Lo que sucede es que no me va este rollo de etiquetar. Serán suspicacias mias.
Entre un cocinero frustrado y un cocinero frustrante, prefiero al primero. Sufrir a los segundos, con estrella michelín de nuevo cuño que sólo les luce sobre el papel y pagarlo, es una experiencia a años luz de la de leer a blogueros de los que al menos uno aprende cosas.
Lo dicho, ni caso.