"Pa qué más, pa qué tanto"
Ya empiezo a notar los rigores de las fiestas en la parte más adelantada de mi ser, que antes era la tocha y ahora es la "cintura". Pero es así, y a día de hoy estamos tan sólo empezando esta orgía y bacanal. Excesivo.
Sin parar en las contradiciones morales que plantea este post me gustaría traer a colación una iniciativa más. Aparte de la que ya hice en el blog de Ligasalsas, de que para el año que viene intentar reunirnos en torno a un buen cerdo ibérico en tiempos de matanza y acabar pidiendo la hora en el ring, me apetece hacer el boicot a los regalos que ocupan hueco en mi minipiso.
Pero es que además me gustaría que se volviera a aquello de regalar productos hechos y manufacturados artesanalmente en las casas y que alegran más el espíritu. "Comer bien alimenta el alma" (sic) le oí decir a Ferrán en "Corazón Corazón" de la Primera.
Yo he regalado tres pollos de criadero alimentados con maiz, rellenos de una terrina de foie que tenía congelada, orejones, almendras que sobraron de los pasados gintonics, un poco de brandy, tomillo y romero de lo que queda de mi huerto-urbano,.... y ellos, la familia, me han traído un tuper de membrillo con el que acompañar estos excelentes quesos de Mucientes, uno curado que sólo se puede obtener por encargo debido a la demanda, y otro semi; un bote de tomate frito hecho con las piezas recolectadas de Tasio y Ana, una botella de vino Costaval del suegro, una lata de caviar ruso que tomaremos a la salud de Luis junior, unas conservas de atún de Alberto, unos marshmallows llegados de Holanda, unas lascas de cecina de León del compañero Raúl, una barrita de lomo ibérico de la casa Sánchez Romero Carvajal que acompañaba a la paleta ibérica y que no muestro por razones obvias y si no recuerdo mal, una leche frita de la yaya para no olvidar.
Antes de nada, quiero hacer mención al rape que ayer nos puso en la mesa la Aurelia, aún lo recuerdo. Todo esto son regalos, pero es que hasta si fuera tan sólo un cantero de pan sería sufieciente, porque no se le olvide a nadie que estos días son en los que se demuestra la paciencia, el saber estar y los nervios de acero de los cociner@s y cocinillas, días en los que cuñados, sobrinos, abuelos, abuelas, madres, padres, hermanos, pasan de ser insoportables a queridos en cuestión de milésimas de segundo o tras la segunda copa de tempranillo o de cava.
Pues eso. Que me voy a caminar. No no, de deporte nada, es para hacer hueco. ¿Qué os habéis pensado? ¿Qué me he hecho del enemigo? Eso jamás, además hoy hay lechazo churro en la mesa de Dori, como para jugársela. Pue eso, "pa qué más". O quizá, "pa qué tanto".

Ligasalsas dijo
Roberto, algo ha pasado con la entrada anterior.
25 Diciembre 2007 | 11:28 PM