La Coctelera

El Pingüe Gourmet

Críticas gastronómicas sinceras, deliciosas recetas sencillas, consejos impagables y muy poca tontería snob, son los ingredientes con los que nuestro cocinero elabora su menú diario.

19 Diciembre 2007

Blogs gastronómicos, ¿crítica, crónica o simplemente bitácoras?

25 de Noviembre

Se acercan dos acontecimientos gastronómicos de primer orden como el Madrid Fusión en Madrid y el Fórum de Santiago en Santiago de Compostela. En ambos dos se van a desarrollar mesas redondas o conferencias, sobre la crítica y el mundo blog.

Yo no tengo tan claro qué papel juegan los blogs en el mundo de la gastronomía, más allá de cronistas de situaciones vividas, de meros comensales de un mundo apasionante pero es posible que esté equivocado.

Se supone que una bitácora son una serie de escritos que admiten comentarios, rectificaciones incluso cancelaciones o borrado, pues el autor es dueño de hacer con el lo que desee. Esto establece conversaciones e intercambios que enriquecen la blogosfera, en este caso la blogosfera gastronómica, algo que no enriquece, bajo mi punto de vista, a la crítica ya que esta sólo tiene una dirección.

19 de Diciembre

Con buen criterio pistoYnopisto ha desarrollado este tema y recomiendo vivamente lo que han escrito, vamos, que son quienes me han dado un empujón para terminar este borrador.

Mi idea sobre quién debería ejercer la crítica es tan subjetiva como lo son cada una de las bitácoras que escriben sobre este tema.

Lo grande de los blogs gastronómicos es que todo el mundo, incluso aquel que ha ido por primera vez a un restaurante con estrellas Michelín o a una tasca o a un restaurante de carretera, puede hablar desde la propia experiencia, lo que le da derecho a criticar, alabar o a no escribir nada en su caso. También podría escribir de oídas o imaginando que ha estado, o criticar con mala baba.

Todo esto se puede hacer con un blog algo que no se puede, o no se debería hacer, desde el puesto de crítico con secciones en prensa, televisión o radio. Porque si tiene sentido la crítica es porque se le supone conocimiento sobre lo criticado, se le supone la máxima objetividad, dentro de lo subjetivo que es el tema, el nulo interés espurio y en menor medida, un paladar instruido. De hecho, yo creo, que si alguien recorriera no más de una treintena de restaurantes de reconocido prestigio, clásicos, tecnoemocionales, casas de comidas, de tapas,... podría tener ya hecho un gran camino a la hora de tener criterio. Pero no es sólo eso.

¿Qué creo yo que es un elemento sustantivo? Pues que el que ejerza la crítica haya pasado por cocinas, se haya quemado -no mucho- con una sartén, se haya batido en duelo en la sala con clientes y haya saboreado la tensión en los fogones junto a gentes que todos los días dejan muchas horas de juventud, en el mejor de los casos, tras un ventanal que les separa del restaurante en sí.

Es por esto que últimamente estoy reconsiderando mi posición en la blogosfera. Y me lo estoy planteando porque no quisiera que este fantástico mundo virtual se viera inoculado de lo que yo llamo blogombligazo.

Yo no quiero que se me cuadre el jefe de cocina cuando llego a un restaurante, como sí ocurre en muchos de los casos hablando de críticos; no quiero que se tenga miedo a los blogueros -si es que algún día lo damos-, no quiero que mi crónica vaya más allá, hasta la pseudo crítica profesional si no conozco el tema tratado y sobre todo, lo que no deseo en ningún caso es que nadie se sienta con la necesidad de "sobarme el lomo" para tenerme contento a la hora de teclear. Si me da platos nuevos o a discreción quiero que sea porque ese día tiene ganas de hacerlo y os aseguro que esos días soy muy feliz. Si el más ridículo peloteo sucede cuando se ejerce la crítica todo se viene abajo: no existe la más mínima objetividad, ni la comida que se ha comido es la que normalmente se sirve, y esto sí me parece un lastre insalvable a la hora de hablar de "la profesión".
Así que aquí estoy, dando vueltas a mi ombligo, a ver si me convierto en un Kyle Xy* del mundo, pensando en que quizá estoy equivocado y que los blogs son eso, bitácoras libres en las que cada uno cuenta la feria tal y como le ha ido. ¿O quizá no?.

*El fulano éste de la serie, al parecer, no tiene ombligo.

servido por gourmet 26 comentarios compártelo

26 comentarios · Escribe aquí tu comentario

nopisto

nopisto dijo

Roberto, tu me enlazas y yo, te enlazo a otro lado, y así abrimos un popco más el debate;-)

http://www.enciclopediadegastronomia.es/op1.php?IDCAT=3&IDFICHA=7...

19 Diciembre 2007 | 06:47 PM

Pat

Pat dijo

Y yo, como muchos otros, voy peregrinando de enlace en enlace, de blog en blog. Y con todos aprendo algo. Y me lo paso bien. Agradecido.

19 Diciembre 2007 | 09:30 PM

gourmet

gourmet dijo

Interesantísimo el párrao de los 3 cerditos sobre las guías.

http://www.los3cerditos.com/

19 Diciembre 2007 | 11:38 PM

Ligasalsas

Ligasalsas dijo

Pepe ha sido muy duro con los blogs y con los críticos.

Pero al final, todo esto es muy sencillo. A estas alturas -y que no parezca chulería-, a la cuarta línea ves el criterio que tiene un tío a la hora de valorar un restaurante.

De lo de las prebendas una cosa está clara, la mayoría -que no todos- los críticos las tienen, las usan y negocian (ojo a la palabra) con ellas. De los blogs alguno sí y la mayoría creo que no, en el caso en el que se sepa que se ha hecho, se debería contar, para poner rojo como un burdeos al interfecto.

Hay además un elemento de subjetivismo extremo en la crítica. ¿Qué tipo de cocina le gusta al crítico? ¿Es capaz de abstraerse de sus gustos para decir si algo está bien o mal? ¿Lo sois vosotros? ¿Lo es alguien? ¿Os gusta lo mismo ahora que hace dos años?

Hace poco, hablando con un cocinero, le comenté que un plato a mi entender, debería estar hecho de manera diferente. "Pero entonces sería tu plato y no el mío", me dijo. Pues eso.

20 Diciembre 2007 | 08:59 AM

ose

ose dijo

Aparte de lo ya comentado en pistoynopisto, y lo bien que has desarrollado tu explicación acerca de la blogosfera, creo que hay un apunte que quizá vosotros, los que tenéis un blog, no queráis comentar, pero a mi entender, el problema comienza cuando una persona empieza a ver que su blog es bastante visitado. He comprobado como blogs que en un principio eran atrayentes, se convertían en la imagen pura de los 7 pecados capitales, a saber, lujuria, gula, avaricia, ira, envidia, orgullo y pereza. Además de creer que es una posible salida laboral, tener un blog que despelleja.
No me puedo imaginar, que un blog, aceptara y no borrase, los comentarios mas críticos que recibieran.
A mi particularmente, me gusta cuando comentas que has ido al Bulli y lo describes con esa emoción al borde del orgasmo gastronómico, que hace poner mis papilas gustativas en erección. no?

20 Diciembre 2007 | 09:38 AM

Ligasalsas

Ligasalsas dijo

Yo, Ose, no conozco blogs amateurs donde eso haya sucedido -se me ocurre, quizá uno. Pero creo que un blog que pierde frescura, es un blog muerto.

Por otro lado, te aseguro que las "audiencias" de los blogs amateurs son ridículas, si hay alguien a quien se le sube a la cabeza es que es tonto, porque si te pones en Goya con un cartel te ve diez veces más gente en cinco minutos.

20 Diciembre 2007 | 09:56 AM

gourmet

gourmet dijo

Fijaté Ligasalsas. Yo creo que la clientela de los restaurantes tienen más poder que cualquier crítico y no digamos blog. Una crítica la leerán máximo ....¿un millón?. Un cliente, que es el que va y deja los cuartos, puede decir a otros tres que no vayan por saber qué se come en el restaurante. Estos a otros tres y así...... Porque no olvidemos que muchos restaurantes tienen un número de clientes habituales y ese grupo es poderosísimo.
En cualquier caso, no todos los lectores son clientes potenciales, como no lo son quienes leen revistas de coches y les gusta los Aston Martin.
Yo creo que hay que ser respetuoso con las decisiones del que quiera vivir de esto o del que quiera tener débitos. Ahora bien, que ellos sepan donde se meten y lo frágil que pueden llegar a ser esas relaciones donde la pasta entra por medio. Yo por principios no quiero publicidad salvo la que los señores de la Coctelera meten arriba y que no he picado jamás. Soy más libre, lo que no quita que quien tenga publicidad no lo sea.
Lo que sí me escama son los suplementos de los periódicos, pues en algún especial que he visto sacan una reseña sesuda del resturante o del vino y un recuadro de publicidad abajo o al dorso. Por no hablar de las páginas de revistas pagadas por lo propios restaurantes a precio de lujo.
Como me dijo alguien:"¿o entras por el aro o es complicadísimo?. Pues eso.
Libertad total y que cada uno asuma sus actos, o que no los asuma. Con lo mío tengo bastante.
Un saludo

20 Diciembre 2007 | 12:48 PM

eldiletante

eldiletante dijo

Pues yo con la publi de gugel pensaba comerme unas parrochinas y unas pipas facundo , pero después de año y medio me parece que todavía voy a tener que esperar. En serio, hablar de la profesionalización de los blogs me parece un poco ridículo, y si sucediera sería su muerte, porque lo bueno de ellos es precisamente lo que tienen de honestidad amateur.

Yo creo que esto de los blogs, aparte de las críticas, son sobre todo un punto de encuentro de gente que compartimos una pasión. Y para mi eso es impagable. Rulando por los blogs he aprendido en este año y medio más que el resto de mi vida, y mientras , me lo he pasado teta.

20 Diciembre 2007 | 05:25 PM

gourmetdeprovincias

gourmetdeprovincias dijo

Tremendo término el de blogombligazo. Y muy conveniente, tal como están las cosas.

Solo una reflexión: yo creo que en el actual estado de cosas, con las guías perdiendo credibilidad por momentos, con los críticos situados, en muchos casos, en un callejón sin salida motivado por sus intereses en el sector o por ser demasiado conocidos, algún papel deben jugar los blogs (habría que saber exáctamente cuál), que creo que son la única alternativa capaz de ofrecer esa inmediatez y esa frescura que comentas y que falta tanto en guías como en demasiada crítica profesional.

Eso si, el día que nos miremos demasiado al ombligo eso se pierde y, con ello, el posible papel de los blogs en ese orden de cosas.

Felicidades por la reflexión. A ver si tenemos ocasión de compartirla en Santiago en el encuentro de blogs gastronómicos.

21 Diciembre 2007 | 10:11 PM

gourmet

gourmet dijo

A ver si es verdad, Gourmetdeprovincias. A día de hoy, mi desembarco en Santiago está en el aire. "Mala cara tiene el difunto" que diría mi abuela. En fin. Y me temo que hasta última hora no podré saberlo, ya sabes, el trabajo te marca la agenda, muy a mí pesar.
Un saludo.

22 Diciembre 2007 | 10:29 AM

Sefalopodo

Sefalopodo dijo

Desde mi humilde visión de cocinillas, creo que no hay que darle tantas vueltas, y me explico: yo no leo a los críticos, es más, ni loz conozco ni siento interés por ellos, simplemente navego por el ciberespacio buscando opiniones de gente con más criterio que yo, con más experiencias que la mía o con paladares más exquisitos que el mío, igual que hago con los amigos o conocidos que hayan pasado por algún sitio donde den de comer, de cualquier especie o rango de precios, para tener más información antes de decidir si dejarme mis muy trabajados cuartos para pasar un buen rato, disfrutar de una buena cocina o de una bodega curiosa.
Después de la prueba del sitio en cuestión haré lo mismo cuando me pregunten por la comida, el servicio, la bodega o el precio, lo divulgaré con mi muy particular criterio; me gustó, me dejó en blanco, me timaron o me agasajaron.
Y si esto vale para que alguien más disfrute de un buen restaurante/mesón/tasca o los descarte entre sus opciones y ponga en su sitio los buenos o pobres esfuerzos del dueño y los empleados del sitio, pues bien. Y ya está.
Seguiré acudiendo al blog o a leer las reseñas de la guía si creo que es certera, honesta y valiosa.
Al final la palabra es utilidad. Lo que me es útil lo valoro y lo demás no.
Saludos cordiales y muy felices fiestas.

22 Diciembre 2007 | 02:48 PM

matematicaspaladaryfogones

matematicaspaladaryfogones dijo

Comparto totalmente la opinion de Pistoynopisto y la de gourmet.

Pero, yo si creo que los blogs tienen futuro y credibilidad, (pero no a todos los blogs se les debe dar ese voto de confianza).
Tampoco es lo mismo la opinión de un profesional de la gastronomía que de un "ejecutivo de finanzas", pero entre todos, damos al fin y al cabo una opinión, en principio desinteresada. y el conjunto de ellas nos da una informacion útil sobre un sitio en concreto o sobre un lugar.
Pretender con ello darse importancia o creerse mejor que los demás, me parece absurdo.

De cualquier forma, mi intención hoy no es hablar de los blogs.
Estamos en vísperas de Noche Buena, preparando los últimos retoques del árbol, de la cena, de las compras(los hijos obligan a ello),y sólo pretendo desearos UNAS FELICES FIESTAS Y QUE EL 2008 SEA LO MEJOR POSIBLE.
Agradeceros a todos, la ayuda dada a lo largo de estos meses y vuestros consejos.
De todo corazón: FELIZ NAVIDAD
Con cariño:
Elena

23 Diciembre 2007 | 08:48 PM

Gastronomicae

Gastronomicae dijo

Felices fiestas y que en el 2008 podamos seguir disfrutando de tus conocimientos en tu blog

24 Diciembre 2007 | 01:47 PM

Pau

Pau dijo

Hola "El Pingüe Gourmet",

Soy Pau, el administrador del nuevo blog gastronómico 7 canibales.
Primero de todo felicitar-te por tu blog, un espacio gastronómico que facilita el debate des de todos los ámbitos.
También agradecerte tu enlace a 7 canibales.

Mucha suerte!!!

24 Diciembre 2007 | 09:34 PM

gourmetdeprovincias

gourmetdeprovincias dijo

Solo un apunte en relación con lo dicho por Ligasalsas respecto a las audiencias en un descanso en la cocina:

Yo no estoy de acuerdo en esa visión de las audiencias. Es decir, hay un buen puñado de blogs amateur (el de Ligasalsas y el del Pingüe entre ellos) con audiencias muy significativas y muy por encima en los rankings especializados de muchos blogs profesionales o semiprofesionales. Algo querrá decir.

Por otro lado, es cierto que si te pones con un cartel en Goya te lee más gente, pero está claro que son preferibles 1.000 lectores de calidad que 100.000 de bulto, es decir, quien entra en un blog de cocina o gastronomía (y sobre todo quien repite) no es un lector cazado al vuelo, es alguien interesado por lo que se dice ahí. y que un buen puñado de miles de personas estén interesadas cada mes en lo que se dice en un blog amateur, por encima de lo que se dice en algunos blogs profesionales, no me parece como para obviarlo.

Otra cosa es que nos haga perder el norte o que se convierta en nuestro objetivo, pero algo de consideración debería merecernos a los que escribimos blogs, en mi opinión.

Como decía, creo que es significativo en relación con las crecientes dudas que suscitan las críticas profesionales y sobre todo las guías y es, en buena medida, fruto de ese punto de frescura de los blogs personales.

Respecto al tema de la honestidad de este tipo de blogs, en general tiendo a darla por supuesta (mientras no se demuestre lo contrario), pero es un tema al que hace tiempo que le doy vueltas y estoy metido en algo al respecto. Ya os contaré.

24 Diciembre 2007 | 09:49 PM

maria luisa

maria luisa dijo

Feliz Navidad!!!!!

25 Diciembre 2007 | 12:06 AM

gourmet

gourmet dijo

¿Cómo se te ocurre dejar la cocina sóla, desamparada? Aunque te pidiera el cuerpo cagarte en mis ancestros, eso no se hace. ¡Jamás!.

Respecto a las visitas, recuerdo que al principio de el pingüe, los chicos de La Coctelera me dieron un método para saber las visitas que tenía. Al principio sí me parecía interesante pero es que al poco me pareció que podría llegar a preocuparme en exceso así que renuncié a saber, entre otras cosas porque n unca supe cómo saberlo y porque me podía influir a la hora de publicar.
Lo grande de los blogs, además de lo que dice el gourmet de Galiza, es que uno o una publica lo que le viene en gana, sin ataduras, sin plazos, sin obligación, salvo la que las ganas de contar tiene cada bloguer@.
Un saludo y salud.

25 Diciembre 2007 | 01:12 PM

pisto

pisto dijo

La crítica gastronómica es una disciplina que no está bien remunerada cuando se realiza de forma profesional. A todo el mundo le gusta la cosa del comer pero, cuando llega la hora de la verdad, al redactor de deportes lo mandan a la otra punta de España, viaje, hotel y comidas pagadas para que escriba unas páginas el lunes tras el partido. Mientras, al crítico gastronómico le dan 60, 75 ó 90 euros por su página de un restaurante, y si tiene que pagar la comida, tendrá que arreglárselas con ese presupuesto. En algunas publicaciones, que desean tener una columna o una sección de gastronomía, es realizada de forma gratuíta por un amigo de alguien de la publicación, por un sumiller de un restaurante (¿lo criticarán mejor?), o por un distribuidor (ya se pueden imaginar lo duras que son esas críticas).

Al punto que hemos llegado, la mayor parte de la crítica de nuestro país tiene poco de profesional (en cuanto a criticar bien) y se nutre de personas que están dispuestas a escribir ganando poco. Y, así, podemos ver a numerosos críticos gastronómicos que quizá han salido a comer mucho en su vida, pero no están capacitados para criticar un servicio de sala, o la ejecución en cocina fuera de lo que ellos han comido siempre. Con el tema del vino, que es tangencial en las secciones de gastronomía, las situaciones pueden llegar a rozar lo dramático.

La dificultad quizá se encuentra en la necesidad de escribir sobre un abanico de temas prefijado. Porque ya no sólo es que el crítico de gastronomía de un medio de comunicación tenga que realizar crítica de restaurantes, sino que, además, se le supone que tiene que hacer el comentario de un vino a la semana, el de un producto gourmet, los especiales de comuniones en marzo, bodas en junio y vinos para la navidad en diciembre.

Si pensamos en las guías gastronómicas, salvo dos o tres excepciones, el resto son operaciones no demasiado rentables, que muchas veces se rentabilizan vendiéndolas a los mismos restaurantes que aparecen en las guías (en vez de pagar por aparecer en la guía, la tarifa por aparecer es comprar 50 guías para regalarlas a sus clientes) o terminan siendo objeto de regalos de empresa cuando se ha constatado que ese libro no le interesa a (casi) nadie. En otras ocasiones, la rentabilidad viene por la organización de un evento paralelo (un congreso, unas jornadas, etc...) donde, previo pago por parte de los asistentes de una cantidad más o menos módica, se pueden hacer buenas relaciones públicas.

En cuanto a los blogs, la crítica profesional no vé con buenos ojos a los blogs, acusándolos generalmente de falta de preparación o incluso de intrusismo, lo cual es gracioso si tenemos en cuenta que la mayor parte de la crítica gastronómica profesional sólo cualifica en cuanto al status alcanzado, y no por su formación ni por su preparación específica.

En realidad, en mi opinión les preocupa (menos de lo que aparentan) la supuesta independencia de los blogueros porque, querámoslo o no, los medios de comunicación también están expuestos a las relaciones de poder y forman parte de una sociedad en la que criticar duramente a un restaurante cuya propiedad es de un amigo del colegio del director del periódico no es precisamente la opción más inteligente, aunque sea la correcta desde un punto de vista ético. Casos de críticos gastronómicos que perdieron su empleo por una crítica demasiado sincera conozco al menos dos.

Expuesto esto, creo que a los blogueros nos falta todavía madurar muchísimo. Es claro que la tecnología nos permite contar lo que nos apetezca y que nos lean cinco mil o diez mil personas a lo largo de una semana. Pero que nos lean no quiere decir que lo que escribamos sea bueno. De hecho, pienso que los blogueros que miran demasiado las estadísticas son candidatos al fracaso, al igual que los que aspiran a reemplazar a la (auténtica) crítica profesional.

Yo no pretendo dar lecciones a nadie de cómo hacer las cosas, pero sí sé que el modelo que nos funciona (es decir, que nos gusta) en pistoYnopisto (nótese que nuestros nicks van en minúsculas y la única mayúscula es la conjunción) es la de escribir de cosas que nos interesan, que normalmente se inician con un viaje, con la prueba de un producto o con una comida. A partir de ese primer "algo", haremos un poco de investigación (internet, libros) hasta que hayamos aprendido algo que sea digno de poner por escrito.

Pero no haremos crítica de restaurantes. Primero porque probablemente no estamos capacitados. Y, segundo, porque la gastronomía, como buen servicio, goza de una heterogeneidad tal que una comida un martes no es comparable a una comida en sábado (me ha pasado, me ha pasado) y yo no estoy dispuesto a arrogarme la responsabilidad de decir dónde se come bien o mal. Sobre todo porque lo que para mí es una comida de emoción, para otro puede suponer un tedio absoluto. Demasiada subjetividad.

Salud,

pisto

25 Diciembre 2007 | 07:14 PM

Ligasalsas

Ligasalsas dijo

La subjetividad es inherente al ser humano Pisto. Cualquier crítico es subjetivo, porque le gusta el bacalao o no, porque le gusta el vino o no, porque le cae bien el cocinero o no o porque tiene un buen día o no.

Estoy de acuerdo contigo en que la capacidad del que critica es la que marca la diferencia. Y de eso podemos hablar largo y tendido.

Este año, que va a ser el año de los blogs en los congresos, va a marcar tendencias -tú de esto sabes más que yo, seguro. Hay cada día más blogs amateurs, pero también hay cada día más blogs profesionales; gente que cobra por escribir en bitácoras que no son tales. Conviene resaltarlo, porque no hay que mezclar churras y merinas.

No me extiendo, habrá tiempo.

25 Diciembre 2007 | 08:26 PM

pisto

pisto dijo

En efecto, ligasalsas, hace tiempo que existen blogs profesionales, en los que dominan técnicas de posicionamiento web que logran atracción de tráfico e ingresos vía google adwords / adsense. Pero su contenido es tan hueco que el internauta avisado ya sabe que si encuentra un enlace a una de esas páginas, es una pérdida de tiempo. Es cuestión de tiempo que se mueran de pena, a medida que el número de avisados aumenta.

pisto

25 Diciembre 2007 | 09:07 PM

gourmet

gourmet dijo

Rectificado queda, pistoYnopisto.
Yo también creo que en lo que respecta al vino muchas críticas se quedan cojas e incluso se pasa por encima este apartado. En otras ocasiones se hacen dos críticas, una sobre la bodega y el vino y otra sobre el restaurante. Fijaté pisto, yo sí creo que hay más tahures en este mundo que en el de la comida. Cuando en una revista me hablan de un vino y tres páginas más allá hay una de publicidad sobre ese vino......lagarto lagarto, y tú bien sabes que esto es lo normal.
A mí no me gustan las descripciones de los platos extremadamente técnicas, las de los vinos tampoco, porque lo que para mí es pasado a otro le puede parecer en su punto, y lo que para mí es un tablón a otro le parece perfecto. Yo creo que cada blog tiene que tener estilo propio, como los restaurantes y los vinos, y esa es su verdadera riqueza.
Saber de vino o de comida lleva consigo un aprendizaje pero este no es sinónimo de sabiduría. Yo creo más en el instinto primario, en esa primera impresión, en ese estado de ánimo que me produce un tinto o un capón.
Quien a mí me enganchó en esto de la cata, quien me animó a dar un paso más en el disfrute del vino fue Carlos Gallego, veedor de la D.O Toro y vaya si se nota el enfrentarte a un vino con ciertas nociones claras o tragarlo como si fuera agua un día de agosto.
Yo creo que más que nada es tener una actitud, que no predisposición, ante un plato o ante un Jumilla, saber un poco lo que quiere decir que un vino es 100% tempranillo, qué matiz le da a este el nivel de tostado de la madera de la barrica, el tiempo que está en ella y lo que sucede en la botella,.... Pero es que cuando alguien va a un restaurante va y seguro que sabe que tipo de cocina se va a encontrar, vamos, que muy pocas veces se va a ciegas.
Por eso, porque efectivamente todo es tan subjetivo, es por lo que yo creo que sentar cátedra es poco afortunado y lo que ya es una ignominia es despreciar a quien emite una opinión "poco técnica", y es cuasi motivo de mofa, de escarnio o de azote público.
De ahí viene lo de blogombligazo, del que pecan muchos de los críticos y críticas de este país, no sólo en el campo de la gastronomía, también en el del cine, en el de la literatura,...

25 Diciembre 2007 | 11:51 PM

encantadisimo

encantadisimo dijo

Pisto, cualquiera está capacitado para opinar sobre cualquier cosa, incluida una comida en un restaurante, si tú no lo haces es simplemente porque no te apetece o no te da la gana. Incluso un niño puede dar su opinión sobre si un plato le ha gustado o no después de probarlo, ¿por qué no aceptarlo?. Otra cosa -precisamente el quid de la cuestión- es que la opinión de un niño, un blogger o el señórito pisto sobre una comida en un restaurante sea interpretada como una crítica (positiva o negativa) en global sobre ese restaurante. Ahí está el error, más en la interpretación el receptor que en el mensaje del emisor.

Por otro lado estoy absolutamente de acuerdo contigo en que el nivel de disfrute de un restaurante puede variar (de hecho varía) de un día para otro, pero eso no debe impedir comentar en público la experiencia, y de ahí la necesidad de evaluarlo siempre como una opinión puntual no como una crítica global (esto incluye la de los críticos profesionales).

En fin, valoro muy positivamente las opiniones vertidas en blogs gastronómicos. Me gusta leerlas (unas más que otras) y en su conjunto me parecen mucho más honestas y fiables que cualquier guía gastronómica. Larga vida a este medio que permite que cualquiera pueda expresarse como le de la gana, y que los bloggers sigan opinando sin cortarse y sin prejuicios. Yo ya me ocuparé de seleccionar los que más me gustan y hacer las interpretaciones que me parezcan más correctas.

26 Diciembre 2007 | 08:40 PM

ignacio

ignacio dijo

Vaya por Dios, voy leyendo los comentarios y decido contestar al de pistoYnopisto sobre las críticas a los restaurantes y me encuentro con el comentario de Encantadísimo que dice justo lo que yo quería decir pero mejor dicho.
Gracias Encantadisimo.
Yo no concibo mi blog como un medio de proyección. Jamás digo en un restaurante que tengo un blog (tal vez alguna vez al final de la cena si me preguntan mucho) y es una de las razones por las que no suelo hacer fotos (aunque estoy en revisión sobre esto).
Escribo sobre restaurantes porque no me veo capaz de escribir sobre vinos ni sobre otros temas gastronómicos pero tal vez todo se andará.
Feliz año a todos.

30 Diciembre 2007 | 12:56 AM

YO

YO dijo

Cuantas mas criticas y opiniones mejor siempre que no sean de mal gusto.

Pero sobretodo, FELIZ NAVIDAD!!!!!!!!!!!!!!

30 Diciembre 2007 | 06:26 PM

Margot

Margot dijo

Me gustaría que alguien me contestara a mi pregunta si sois tan amables.
¿Qué hace que un blog llegue a los primeros puestos no siendo profesional, fotos no muy buenas, y recetas pasables?
Me tiene intrigada.
¿Quizás es la cantidad de gente que lo visita?
Muchas gracias a todos.
Margot Serrano

1 Enero 2008 | 08:59 PM

margot

margot dijo

Cuando formulé mi pregunta no había leido todos los comentariós.
Ya esta contestada mi pregunta en uno de ellos.
No tenía ni idea de como funciona eso del Top blog.
Saludos.
Margot

2 Enero 2008 | 06:15 PM

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Cocinero vocacional, profesor ocasional, amo de casa a tiempo completo. Me gusta ver comer. No me gusta comer solo.

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