Pues sí. Entre estas dos partes del planeta he plantado mi casa y en ella, este fin de semana, he llevado a cabo un diálogo de civilizaciones. Por una parte unas verdinas con compango, tocino fresco de matanza y chorizo fresco de Zaratán, un pequeño plato de Gamoneu del Puerto y De La Peral y para beber, además de los gintonics de Sapphire, un vino sudafricano excepcional, Raka Biography Shiraz 2005.

Qué decir del Gamoneu -algo sí, a 46€ Kilo- y de la suavidad del De La Peral. Qué contar del chorizo de Zaratán y de las chacinas que allí se fabrican y que se encarga, el pueblo, de publicitarlas con una gran fiesta que no hace mucho tiempo se desarrolló.

De los gintonics pues..., sólo dos. Y del vino algo más. Esta añada ha sido premiadísima por aquellas tierras y la verdad que es un vino sorprendente desde el primer sorbo.Gran Cuerpo, casi opaco, con un paso por boca sedoso pero con peso, nos olió a buena madera tostada y a fruta compotada pero fresca, es como si hubieran estado al "amor de la lumbre" de las barricas para que saliera tal y con está este.
Gracias a Luis, ahora "exiliado" a Moscú -¡qué triste está sin una bodega al lado!-, he descubierto la riqueza de los vinos sudafricanos y no deja de emocionarmesu variedad y lacalidad de muchos de ellos.
Y así he estado el fin de semana. Aburrido, de la cocina y el barro al fuego a la chaiselong, de la copa de vino o cerveza al sofá para ver Roma o Héroes, y de allí a la estantería a por el libro de McGee....