Koldo Miranda. Cocina emocional
A veces vas a un restaurante dos veces separadas en el tiempo y consideras que lo que te ha sucedido la segunda es un déjà vu. Otras, las menos, y sólo cuando quien está al frente es grande, muy grande, te parece que todo ha ido a mejor, que hay factores determinantes que hacen de ese local una absoluta referencia, en este caso, en Asturias.
Bonito, jengibre, pistachos,......
Un sábado a mediodía y completo. Algo se está haciendo bien. Koldo ha sabido dar un sentido a su cocina y acercarla a todo tipo de comensales.
Pulpo a la brasa con velo de su agua......
Una cocina basada en el producto y en la técnica en la que la tradición renovada se combina con guiños a la tecnococina pero sin caer en convertir un menú en canicas de goma, no por ridículas si están mal hechas, sino porque no son necesarias ahora mismo en su cocina. Estilo propio.
Chipirones de potera......
Esto es lo que tiene esta cocina del de la Cruz de Illas. Cocina que si traslada puntualmente a Madrid y nadie sabe quién es, pensará que lo que pasa por delante es de Koldo Miranda.
Salmonetes.....
Rodaballo con morcilla de chipirones......
Secreto, espárragos trufados,......
Yo no le pido nada más a un restaurante, sólo que tenga su propio sello. Por delante de nosostros pasaron secretos de ibérico con trufa de excelente gusto y melosidad, salmonetes "vivos", rodaballo con morcilla de chipirones brutal, atún con jengibre sorprendente, chipirones de potera, pulpo con velo de su caldo de cocción que lo hizo aún más guapo, de prepostre un "cortado" de foie, en vez de un sorbete -yo casi lo prefiero ¿y vosotros?-, un postre de maiz en cuyo guión es imprescindible el té, y una versión ligerísima del tiramisú. Petit fours, buen café y toda la comida acompañada con Elías Mora del 2003, al que le costó un triunfo abrirse pero ¡Santo Baco! que vino.
Maiz.
Café, queso,......
Cortado

Muchas más cosas se podrían decir de este joven pero maduro restaurante, entre otras que con sólo tres años de andadura piensan ya en una remodelación para hacer más -¿más?- confortable el comedor y para hacer una cocina aún más grande donde desarrollar todo el potencial que aún queda por explotar. 
Un libro en ciernes, proyectos arraigados al terruño, apuesta clara por Asturias al preguntarse por el dónde, a aquién y por qué.
"Ver es creer, pero sentir es estar seguro". Quizá este debería de haber sido el título del post pero bien me vale para el final.
matematicaspaladaryfogones dijo
Lo del café con queso me sorprende y lo del pulpo con su velo de agua, también.
¿Se le puede pedir más a un restaurante?
Te faltó, comentarnos el precio del menú, siempre es importante la relación calidad - precio.
Las fotos, lo dicen todo.
Me parecen platos dignos de varias estrellas.
Los tendré que catar en cuanto tenga la primera oportunidad.
Mientras tanto, permíteme que repita tu frasa de despedida : "ver es crecer, pero sentir es estar seguro"
Elena
19 Noviembre 2007 | 04:12 PM