Sarmientos+fuego+pincho+lechazo=Los Doce Arcos. Traspinedo
Los domingos son días de poco trajín. Y si se puede de ninguno salvo si se va a comer a un sitio de esos que siempre añoras cuando buscas recuerdos, sensaciones y emociones pasadas.

Si a Valladolid se le conoce por algo es por su buen lechazo, por sus asados y ya va siendo hora que se conozca a su provincia por los pinchos de lechal.
Traspinedo, que así se llama el pueblo donde esta tradición es casi un monumento y donde no hace mucho se ha celebrado el primer certamen de esta especialidad, acoge a diario y en fin de semana un innumerable gentío que busca resarcir sus recuerdos con brasas de sarmientos, pinchos de cordero y por qué no, un buen ribera o clarete fresco. Ni qué decir tiene que el pan va a la zaga y no sabe a cloros ni a malas fermentaciones...es pan "bregao". Tan bregado como el artífice de este manjar que se arrima a la brasa en Los Doce Arcos.
Ahora que la brasa adquiere un valor merecido sería bueno el ensalzar el arte de algunos como el que menciono. No sé su nombre, le recuerdo desde hace más de diez años que voy por allí, atizando las brasas, girando al mango cuadrado de madera del pincho cuya carne chisporrotea y churrusca. Defecto mío el sentarme siempre mirando a la puerta de la cocina, a la parrilla, al horno de leña pero que satisface mi interés y a veces descubro el porqué de las cosas: el mango es cuadrado porque así se pueden dar cuartos de giro, llevando un ritmo de tostado de manera que todo el pincho queda por igual. ¡Cuánta sabiduría en tal sencillez!
Pero todo este trabajo sería absurdo si la carne te llegara fría, sin ruído, si olor a lumbre de lo cual se encarga el servicio, rápido, atento y poco pretencioso.
No vayan buscando los amantes del oropel un lugar con chorreras, no. Más bien busquen un lugar honesto, limpio, agradable, con mantel de hilo y servilletas de trapo, con buen clarete y tinto de la casa, con una familia eficiente y con tacto, tanto tacto que hacen del pincho a la brasa un manjar y de la lumbre un oficio al alcance de pocos.
BossHog dijo
Sólo una pequeña corrección (un poco tocapelotas, sí). El verbo es 'acoger' en lugar de 'acojer'.
16 Octubre 2007 | 08:37 AM