Fui un T.I
Hace unas semanas estuve de vacaciones en Lanzarote. Preciosa isla. ¡Que me destierren allí!
Allí me fui en un paquete T.I., un todo incluido que incluía todo lo que pudieras comer y beber allí donde te sentaras o donde hubiera una barra o un camarero dispuesto a atenderte. Bueno, es que la oferta era esa, no había un S.A..
El hotel pertenece a una afamada cadena hotelera española, ha sido reformado hace poco con un gusto más que dudoso y su cocina es no sólo mediocre, es un auténtico fraude. Es posible que este hotel, enmarcado en la clase media de la cadena, haya de ajustar precios dada la competencia entre operadores que ofrecen viajes tan ajustados que es casi imposible que sean rentables salvo por lo que se cobra por habitación.
El café del desayuno era no malo, era peor que el de los colegios, el pan absolutamente gomoso, la fruta pasada, el embutido de un color demasiado potente -sospechoso-.
El almuerzo,...bueno el almuerzo buffet lo hicimos un día, para qué repetir. Sólo decir que nos manteníamos a mixtos que nos preparaba el camarero en el pool-bar.
¿Y la cena?. La antesala de la pesadilla.
Bien. Yo me pregunto quién hace que esos cocineros y cocineras tengan que trabajar con tan mediocre producto. La hotelería no puede permitirse bajar tanto el nivel. Un producto malo es rematadamente malo si se cocina. Uno bueno pero, como dirían en mi tierra, terciado, es una gran opción. Las guarniciones no pueden reducirse a patatas y más patatas precocidas y fritas en aceites dudosos o añejos, ni tampoco pueden complementarse con lechugas cortadas tan finas, casi en filamentos de bombilla, que lo único que origina es que la lechuga quede lacia, y el comensal persiga las "gulas verdes" por la inmensidad de una loza blanca. Las salsas de acompañamiento no pueden ser caldos en polvo concentrados con espesante. No pueden serlo porque no es necesario. ¿Y el pescado? ¿Cómo es posible usar pescados requetecongelados y descongelados, y no usar pescados frescos, aunque se hayan congelado perfectamente en temporada, de los que se pescan en la costa? Resumiendo: se necesita una gran revolución en este nivel medio de hotelería. Qué duda cabe que el cambio es difícil y es curioso porque al parecer todo el mundo pregunta, al contratar estos paquetes, por el buffet, y la elección se decanta por el que mejor propuesta tenga.
Debe haber una revolución más allá de la pulsera ganadera que te colocan. Deben los jefes de estos negocios, o los de alimentación y bebidas, de pensar más allá de los números. Un cliente insatisfecho es un arma de destrucción masiva si sale cabreado y comenta en su entorno lo mal que le han dado de comer. No dudo de la profesionalidad de los cocineros, ni de los camareros -que puede ser también-, me quejo de que al final la comida basura importada, se impondrá para desgracia de los que buscamos guisos, ensaladas, buenos entrepanes, buena fruta, buen café y buen género, aunque sea terciado, en las mesas calientes y frías de los hoteles de nuestro país. El jefe de cadena ha de dejar de pensar que los clientes son barbapapas que llenan sus barrigas hasta la congestión y al borde del infarto, para amortizar la factura. Deben de saber que lo único que se impondrá será la calidad y aún estamos lejos de ella. Se abren mercados nuevos en Europa y aunque son algo más caros puede que sean rentables. No se pueden tirar precios a costa de la calidad del producto, a costa de ahorrar en personal -había tres camareros para 250 personas- a costa del turismo. No soy optimista. Las cadenas no quieren mezclas, quieren tener buques insignia y paquebotes que funcionen al trantran pero que se carguen casi hasta el naufragio pero que lleven a puerto, a casa del armador, pingües beneficios.
Allá ellos. Conmigo que no cuenten. Prefiero comerme un pescado de chiringuito, o una carne de churrasquería o un bocata de jamón en el que yo elijo el jamón y el pan.
Ahora, divertido sí es. Yo, que soy un canalla, me sentaba detrás y miraba las torres de babel de los compañeros de rancho y disfrutaba viendo a la tercera edad zampándose inmensios platos de bollería, platos mixtos de embutidos y lo que es mejor, ver como al final sacaban del pastillero la tableta correspondiente y pedían sacarina al camarero para tomar el café. Divertido sí es pero......



bertin dijo
joe Roberto como se cuidan los amos de casa tan tol dia de viaje y comiditas....je je
Pues mira lo que me cuentas de tu viaje ye de lo mas normal,las cadenas hoteleras solo miran para el negocio (salvo honrrosas excepciones que haberlas ....)mira yo trbaje en algun que otro hotel de gran lujo y otros de menos lujo y hay de todo.Mi ultima experiencia como trabajador fue de lo mas descorazonadora,asi es que despues de rogar al director por activa y por pasiva acabe dejando el puesto,era un hotel de 5 estrellas al que le faltaba la quinta(nunca la encontre)en cocina eramos seis para dalo todo(unos1500) a la semena(pax) mas o menos y todavia me recriminaban que hicieramos fiesta todas las semanas,y el genero me lo compras a fulanito y a menganito y..... bueno ya me entiendes.Al final esto redundara en sus bolsillos porque la gente cada dia mira mas la peseta y la calidad y no todos
nos conformamos con la mediocridad...... espero que tu proximo viaje sea mas afortunado.
un saludo roberto(lequio)
el magistro
4 Julio 2007 | 11:45 AM