La Sirena. La Montse
Roses es una pequeña ciudad de vacaciones donde puedes encontrar de todo: bares del tres al cuarto, como barras de pescado maravillosas. Una de ellas es la Sirena. La primera intención era ir a Cal Campaner, la segunda al Rafa's y esta, en vista de que los dos anteriores hacían fiesta, la tercera y la elegida.
Cual no sería mi sorpresa cuando Rafa, que estaba en el bar, preparando pescado aún siendo fiesta, me indicó que fuera al paseo, que allí estaba la Montse. La Montse, una de las pioneras del Bulli, la cara amable de los "oficiales" que me encontré en Cala Montjoy.
Allí, nos preparó un salmonete, un San Pedro y unos chipirones frescos de ensueño, sólos, a la plancha, hechos con maestría, de esa que da el día a día y el tacto. Al final, cuando la felicité, me contestó: "yo no hago nada especial, el mérito es del producto".
Humildad, sana y necesaria humildad.
Ayla dijo
Es esa humildad que da la experiencia para escoger el producto en su punto, unido a las muchas horas que emplea un/a cocinero/a amante y enamorado/a de su profesión, quizá algunas robadas al sueño, para entregar lo mejor de lo mejor a quienes se sientan a su mesa. A veces pienso que en esa vocación hay bastante de “amor materno”: Las madres también hacen lo mismo.
19 Junio 2007 | 07:52 PM