Cuando llegamos al restaurante, los ocho, nos pasaron directamente a cocina, donde nos saludó un Adrià ya con ganas de coger fiesta domingo tarde, lunes y martes. Aún recuerdo cuando a mitad de temporada, cuando él realizaba las reuniones con toda la plantilla y en cocina, siempre daba el dato de días que quedaban para terminar la temporada. Allí estaban los Xatruc, Rauric, Mateu, Oriol Castro y el Juli, que me preguntó por la chaqueta.
El restaurante, el interior no la terraza, podría ser un salón de cualquier mesón si no se respirara en el, gusto, estilo y eso que se llama glamour, del que no sé nada pero que imagino que es esto aunque dentro, los que comemos, desprendemos bastante poco porque los “¡Oh! ¡Hum! ¡Coño! ¡Cojonudo!” abundan y no sólo en nuestra mesa.
Todo comienza con un repaso a las particularidades de los comensales a los que se les pregunta si tienen alergias, no les gusta cierto producto o están embarazados como es el caso. Si esto sucede, el menú se varía, sin resoples ni aspavientos del mêtre.
Aceitunas verdes esféricas-1
Frutas LYO
Merengue/profiteroles de remolacha y yogur
Pepitas de oro
Catanias saladas
Chocolate salado de cassis, yogur y pistacho
Galletas de arroz y parmesano
Bizcocho de pistachos con mousse de leche ácida. Bizcocho de sésamo y miso.
Flores de horchata
Bombones de mandarina, cacahuete y curri
Fondant de frambuesas con wasabi y vinagre de frambuesas
Yogur de ostras con PX en tempura
Brioche al vapor de mozzarella al perfume de rosas
Judión con panceta Joselito y ajo negro
Aire helado de parmesano con muesli Merengue de tónica Fever-Tree con fresitas al limón
Anchoa con jamón y yuba al azafrán y margarita
Cous-cous de tomate con aceite-aceitunas a la albahaca y parmesano
Ñoquis de polenta con café, yuba al azafrán y margarita
Espárragos en diferentes cocciones
Navajas en escabeche
Won-ton líquido
Ventresca de caballa en escabeche de pollo, con cebolla y caviar de vinagre
Caracoles "a la llauna"
Sopa de mantequilla noisette con sesos de conejo
La lana 2007
Frutas escarchadas
Naranja sanguina
Papel con florecillas
Cerezas con raviolis
Morphing
Guantes
Chocolate con grosella
Paper candy
Aceitunas que son, para mi, las aceitunas perfectas a estas edades en las que no juegas a tirar el tito y buscas aceitunas con carne y sin un hueso grande. Bombones líquidos o duros o cremosos, entremezclados con platos salados que descolocan pero que revolucionan el pacto establecido del primero, segundo y postre. Papeles de algodón de azúcar que contienen florecillas repletas de sabor a pesar de su fragilidad, esferas de oro, esferas de remolacha de una levedad suprema, migas de pan absolutamente ligeras y de sabor pronunciado, un alubión caliente envuelto en panceta Joselito y acompañado de un ajo negro, absolutamente de ensueño y necesario después de tantos platos fríos, espárragos hechos en varias cocciones, sorprendentes; navajas vivas, sesitos de conejo espectaculares, caviar y huevas de caracoles que son caracoles; ventrescas de caballa, merengues con moras dentro; liofilizados varios, técnicamente sorprendentes; una anchoa con jamón de pecado, ……..
¿Y el servicio? El servicio de sala es un Breguet, de los que nunca fallan, de los que siempre llevaban a buen puerto el barco, ya fuera el piloto un gallego, como es el caso, o uno de Roses o de Barcelona. Y el café en la terraza: ¡Ora pro novis!
Mi sensación final es que el ambiente y la comida es incomparable. Literal. No hay nadie que haga esto, lo que supone que es imposible establecer comparaciones así a la ligera, de ahí mi rechazo, en un primer momento, a las listas que circulan por ahí.
Adentrarse en la cocina y en la comida actual servida en el Bulli requiere una amnesia temporal e inducida, obliga a desprenderse de hábitos, de memoria gustativa y dejar hueco a lo nuevo, a esa curiosidad que llevó y lleva a este mundo a la superación. Todo es nuevo, porque aunque haya referentes a la tradición, el tratamiento es nuevo, técnico y muy emocionante. Sí, comes alubias, anchoas, sesitos (del bicho que sean él los adora), pero casi todo es la cara B, la cara inexplorada del producto.
Hubo platos que no me emocionaron incluso hubo un momento, tras el morphing y antes del café que me sentí decepcionado. Esperaba petit fours, bombones escalofriantes, cucuruchos, burbujas, trampantojos, artificios…….pero no. Apareció tan sólo (¡tan sólo!) un guante diciéndome adiós que cubrían unas perlas de chocolate rellenas degrosella rojaseca, creo que liofilizada y un papel efervescente dentro de un sobre almohadillado. Pero creo que todo esto forma parte de su revolución. ¡Ahora quiere cargarse todo lo que él había establecido y todos habíamos seguido! Ahora entiendo por qué Pau Arenós, en un artículo fantástico de Apicius 8, llama a este tipo de cocina
Todo precioso, me muero de envidia! Se ve bonito, suena genial y seguro que está buenísimo.
No hay palabras.
Perdon por la indiscrecion, Cuanto por todo esto a pesar de que probablemente no tiene precio?
Lo siento, pero a estas alturas de la película no me emocionan los trucos de Ferrán Adriá. Un rápido vistazo a los platos y se ve como lo que uno se mete a la boca es como de otro planeta. Espumas, aires helados, foams y liquideces varias. Me recuerda a esos dibujos animados, en los que se le echaba una gota de agua a una pastillita y aparecía un pollo asado. En este caso ni pollo asado hay.
Dejando de lado la talla como "cocinero humano" de Adriá, la cual entiendo que es innegable, su mérito reside, creo yo, en expandir la creatividad y las posibilidades técnicas hasta el máximo en la cocina. Yo entiendo que cuando uno espera durante años para comer en un sitio, lo que desea es encontrarse "algo diferente", y que le pregunten si es diabético o si las espumas de fabes con almejes le dan flatulencia, no sea que vaya a haber una mortandad en el comedor. En ese sentido, Adriá lo hace muy bien. Vende "su" producto. Por cierto, vale no un riñon, sino un kilo de ellos comer alli, conviene recordarlo.
A lo mejor es que le critico porque no he comido nunca en el Bullí, pero vamos que tampoco pasa nada por eso.
Pues no Feeer, pollo asado liofilizado que apareciera por sorpresa con una gotita de agua no hubo. Tampoco es El Bulli un lugar para quien busque reverencias del servicio, ni su ambiente es el de los lugares que olvidan la funcionalidad en favor de un mal entendido "diseny". Ni tampoco es un escaparate de técnicas donde un "mago" Adriá saque de su chistera elaboraciones imposibles para que nos asombremos de su imaginación y la capacidad técnica de su equipo.
El Bulli no me pareció ninguna de esas cosas.
Sí es un lugar donde sentarte a la mesa para disfrutar relajado y sin prisas del placer de comer. Nada más y nada menos. A todo ello contribuyen el exquisito trato de todo el personal de sala (que nada tiene que ver con el estirado y relamido servicio que a veces sufrimos en sitios "buenos"), el lugar donde se ubica, y la disposición que uno lleve a dejarse sorprender.
Yo disfruté esa comida que compartí con el pingüe gourmet como un niño, aunque hubiera cosas que me dejaran frío; pero ¡ay! cuando lo que llegaba a la mesa no era bueno sino soberbio... y eso en más de 30 servicios ocurrió muuuchas veces. Dar ritmo a una comida así no está al alcance de cualquiera.
¿Y el precio? Mucho más caro me pareció ir hace unas semanas a una de las "tascas ilustradas" y de lustre en Madrid donde me soplaron más de 60€ por comer unas raciones de excelente producto pero escaso y un postre compartido para dos, todo ello acompañado con un vino modesto. Pagar en el Bulli 4 veces más por comer 15 veces más y mejor no parece tan caro, ¿no crees?
Conyo, solo 250 euros (espero hacer bien el calculo). Me parece barato. Me esperaba una barbaridad mayor, la verdad.
Yo no he ido nunca, ni creo que pueda ir au nque me pareceria interesante. En cualquier caso me parece correcto.
Gracias por compartir, via gráfica, estas exquisiteces. El gusto es el principal sentido pero, la vista es complementaria e imprescindible, diría yo.
Lo más seguro es que nunca me permita el lujo de ir al Bulli, pero con tu post me siento como si me hubiese paseado por ahí.
Envidia.
Mucha.
Muchisima. :D
Por cierto, como te las apañaste para conseguir la reserva? Yo lo intente este año y na de na :'(
Saludos!
nek0
Me parece la critica mas bonita y honesta que he leido nunca sobre el Bulli. Felicidades Roberto por lo bien que lo cuentas y la humildad que demuestra ,a pesar de que podrias tirarte el rollo por ser un profesional de esto.No se si el Bulli podria considerarse un restaurante por que no lo parece,yo creo que es otra idea mas avanzada que, probablemente la mayoria de los mortales,por ignorancia en el universo Adria,nunca llegemos a entender.No me parece para nada caro teniendo en cuenta la exclusividad del sitio,hay en España sitios infinitamente mas caros/as.Yo,humildemente,te pediria otra racion Bulli,sobre maridajes y sobre las influencias (buenas y malas) de este genio en el mundo de los grandes restaurantes
Volvere a echar a las quinielas de las reservas para el año que viene...
Simplemente genial, las fotos y tus comentarios que nos acercan a ese mundo desconocido para la mayoría ,que es poder comer y disfrutar en el BUlli.
Me parece fascinante tu post sobre el Bulli, cómo nos has transmitido tu experiencia, cómo has dado una versión tan sencilla y rica de un genio.
Además estoy verde de envidia.
Muy bien contado, si señor. Me alegro de que consiguieses la reserva.
A mi me parece un sitio donde todo el mundo trabaja para que seas feliz. Afortunadamente he ido varias veces y no se si han sido las mejores comidas de mi vida, pero seguro que han sido las más divertidas.
Hace 8 años, cuando empezaba a conocerse el nombre de Ferrán Adriá y de su restaurante, tuve la suerte de ir a El Bulli. Me impresionó la "tecnología" de los platos, las presentaciones, el lugar y la gente. No me gustó tanto la comida, quizás porque iba con prejuicios hacia la nueva cocina, lo que me impidió disfrutar como se merece el sitio. Cuando a alguien le nombran mejor cocinero del mundo será por algo, aunque para mí, donde esté mi abuela...
¿El precio? hay sitios de 7€ carísimos, y sitios de 100 baratos. Sólo el necio confunde el valor con el precio.
Hace unos años, un día en el que había un eclipse de sol, estuve visitando la cala donde El Bulli hace gozar a sus comensales. Intenté darme ese placer esperando alguna baja de reserva, pero fue imposible a pesar de las “influencias”… Sin embargo, con lo que tu espléndido reportaje, de texto y gráfico, me permite imaginar en lo referente a texturas, sabores, olores, … e incluso esos “sonidos” a los que te refieres, me resigno, pero ha aumentado considerablemente mi cochina envidia.
¡Qué fotos! Qué deléite sublime para tu boca, cerebro y espíritu debió de ser ese viaje de la mano de ese genio. Y qué bien lo has contado.
se me retuerce el estomago, de puro imaginarme que estoy por alli, ¿tio no te algo del yogur de ostras?
Gracias por el reportaje, pero una paqueña duda:
¿ EL VINO ?
Tengo entendido que tienen una gran bodega.
¿es posible realmente beber vino con esta comida? o simplemente le dais al champagne y a disfrutar.
Aunque me imagino que iran sacando cosas especiales a la vez que los platos como zumos, sopas o alguna cosa que le de un toque diferente al plato?????
En una visita a Alinea (Chicago) cabia la posibilidad de que el menu (tambien de 35 paltos) fuese maridado con un vino cada 2 o 3 platos; fue un desastre y la comida no creo que fuese tan buena como en el Bulli (nunca he estado, pero...).
¿que bebisteis?
Excelente relato. Y las fotos magníficas, enhorabuena.
Me encantaría tener un día la oportunidad de vivir la experiencia personalmente. Lamentablemente hasta la fecha no he podido conseguir reserva nunca. ¿Misión imposible?
Un saludo.
Pedazo de artículo Rober. Habra que ir reservando ya jejejeje, aunque tendre que ganar criterio.
1abrazo
Me comunican que al año que viene reservar en El Bulli va a ser aún más difícil ya que van a cerrar lunes y martes durante toda la temporada, no solo en primavera.
si visitais mi página, vereis cómo no se deben hacer las cosas.
Gracias
IMPRESIONANTE
ferran adria consiguio hacerme absolutamente feliz,puedo decir que he sido de las pocas privilegiadas en probar su menu,nunca decepciona,pienso que nadie puede opinar si no lo ha probado.realmente es arte.
Todavia recuerdo el relato de una amiga, cuando en una comida en el bulli, se la tuvieron que llevar a urgencias,jajaja. No puedo parar de reir. Imagino que por eso es por lo que preguntan lo de las alergias.
El sujeto es un mago de la elaboración , pero viendo lo que hay, y sin querer juzgar lo que se come , he hecho algunas combinaciones que ha sugerido, siempre sencillas, y no me han gustado nada, pero claro , por supuesto el piensa que son cosas sublimes que no admiten discusión.
Admiten mucha discusion, pero lo que no se puede negar es que el tipo es tan buen cocinero, como mal comunicador. Me encantan los cuchillos que utiliza.
Un saludo
No te vale con un woper o un kebap?
El sujeto es un mago de la elaboración , pero viendo lo que hay, y sin querer juzgar lo que se come , he hecho algunas combinaciones que ha sugerido, siempre sencillas, y no me han gustado nada, pero claro , por supuesto el piensa que son cosas sublimes que no admiten discusión.
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