Querida enfermera:
Querida enfermera:
Ya sé que usted cuando me ve se frota las manos y piensa que soy un individuo lleno de datos que corroboran sus teorías sobre la mala alimentación. Yo la tengo aprecio pero no me lo haga pasar mal. Sé que para usted un pez hervido es un producto de primera y si está sin aceite mejor pero es que a mí me chifla el pez frito y si es con harina Sánchez-Palencia pues mejor. Ya sé que algunas frituras quedan muy grasas pero no todas. Yo hago mi fritura en abundante aceite, a 180ºC cuando quiero hacer pescados medianos y a unos 200ºC cuando quiero hacer pescaítos o chopitos bien pequeños, en tandas que no bajen en exceso la temperatura, para que el harina haga una costra y la carne se cocine en su propio jugo, como si fuera un papillote, no como si fuera un pescado aguado, de esos que usted me propone. Querida enfermera, no puedo cambiar mis hábitos de cocina, no puedo dejar de freír en wok con aceite de oliva virgen extra, no puedo dejar de comprar bertorella, pijotas, acedías, salmonetes; no puedo dejar de hacer cazón en adobo y aunque estén caros los boquerones no puedo, coño, no puedo, no puedo......
Atentamente.
maria luisa dijo
Ay Pingüe, tengo el mismo problema con mi enfermera... ¡no tiene idea!
3 Mayo 2007 | 12:43 PM