"Pato pa mí pa ti"
Recuerdo cuando Julio Cirujano, ahora en tareas de organización de Paradores, nos enseñó a confitar muslos y contra muslos de pato. Comenzaba en esto de los fogones y no había probado en mi vida algo tan bueno viniendo de un ave.
El único problema, para la elaboración, es el engorro de encontrar grasa de pato. Pero si esto es imposible lo mejor es comprarlos ya hechos. Martiko los tiene deliciosos.
Preparar una cena en poco tiempo con nuestra lata es cuestión de tener unas endivias, berenjenas, cebolletas, unas fresas; un horno y una botella de vino.
El quid de la cuestión es que la piel esté crujiente, la carne recupere la melosidad tras su estado enlatado y frío y las verduras estén a la brasa sin estar cauterizadas. Poco más.
El remate, tomarse un vino como este Marqués de Murrieta, Reserva del 2000, insuperable en relación calidad/precio y redondo desde el primer trago, fácil de beber y como dice Carlos de entender.
Lo que nunca he entendido es por qué no tienen cuatro patas los patos en vez de dos magret y dos muslos.
clasiqueces dijo
Ay!!! Esa latita que me mira cuando abro el armario de la cocina y me dice "ábreme", después de leer tu post de este finde no pasa. El sábado platazo de muslo de pato. Qué invento lo del palmípedo!!! Gloria bendita da ver ese enplatado.
23 Marzo 2006 | 11:12 AM