Sé que esto que voy a contar va a acabar con mi reputación, si es que la tuve y si es que la reputación es algo a tener en cuenta. Sé que va a extrañar y que quizá la carcajada sea sonora.
Ante la lorza acumulada tras 15 años sin hacer deporte, he decidido poner pie en pared a la pancha. Claro que es algo pasajero, pues mi intención no es pasarme al recauchutado ni al anabolizante ni tan siquiera al vegetarianismo (todos mis respetos hacia ellos).
Todo ha empezado cuando un día, en la ducha me fijé que..... Bueno, la cuestión es que el día anterior me zampé junto a Rita un besugo al horno, fresquísimo, comprado en Hipercor, donde las dependientas me tratan a cuerpo de rey, ya que me han tenido que soportar siete meses de compras para el curso.
Rojito, con una pinta negra azabache y de carnes prietas. Acompañamos con unos mejillones al vapor, y un par de tercios de cerveza embotellada, no enlatada ya que no sabe igual. Rematamos con un helado de chocolate de Hacendado, Mercadona, que he de decir que son altamente recomendables, y que junto al de leche merengada, son dos básicos que te salvan de más de un apuro. No me duele en prendas decirlo. Si están buenos lo están. (Esto para los melindres).
Pues bien. Al día siguiente me fui al gimnasio. A punto estuve de no entrar pero me vino a la mente, el recuerdo de las palabras de la entrenadora: "¿Vendrás, no?. Si no apareces te llamaré a casa". Y ante la vergüenza que pasaría decidí entrar. A punto estuve de llevar mi uniforme licoreta, coleccionado tras muchas barras y alguna cocina. Abro un inciso para hablar de este uniforme pues es una denominación de Leo Harlem, monologuista y genio, del que no os debéis perder una actuación. Está compuesto de un pantalón marca White Label, calcetines Fortuna, camiseta JB, toallita Guinnes, muñequera Mahou y sudadera Bombay.
La cuestión es que la entrenadora me puso una rutina (¡qué mal suena!) y me comentó hacer aquagym un día a la semana. ¡Por ahí no paso!. Ya lo hice y me sentí como Bill Murray, en aquella piscina de hotel, en la magnífica Lost in Traslation. Ni hablar. Mis ejercicios son una cinta sin fin, como las laminadoras de hojaldre de mantequilla, hojaldre que se eleva en el horno y se rellena de crema, nata y trufa y se caramelizan; luego la bicicleta estática y por último una máquina, con dos zancos y dos bastones y que anuncian en el teletienda. Lo normal, vamos, porque lo que ya me provoca escalofríos es un artefacto que se llama "Abdominal Crunch". ¡Asustado estoy!. Crunch me suena a caramelo, a chocolate, a galleta, a bombón....pero no es ese crunch. Tardaré en llegar a ese estadío de entrenamiento. Por ahora me conformo con desgastar 400 kcal al día, que cuando la maquina va anunciando que las pierdo las siento mías, es un desgarro que por poco me provoca lloros. Se me van, las pierdo y con ellas, el besugo, el browny, mi vino, mi cava, mi cerveza, mi cantero de pan, mi napolitana de Cuétara, mi fuet, mi butifarra, mi patatita crunch frita a la hora del aperitivo, mi empanada de atún, mi cocido, mi escalibada, mi aceite de oliva virgen extra, los puerros gratinados, el pastel de cabraroca y mi reputación. Y para colmo de mis penas, justo antes de iniciarme en la tortura sana, me encuentro un sobre grande de Montagud, anunciándome el libro Chocolate Fusión de Frédéric Bau Logré olvidarme de él cuando entré en el gimnasio pero me fue imposible, la pared que está enfrente de la cinta es de color chocolate negro, veteado, y creo, porque aunque las instrucciones advierten que si te sientes mareado pares, yo le vi, estaba allí "Fede", mirándome mientras con una espátula templaba la cobertura e introducía pimientas, nueces, avellanas, flores de calabacín.....
Rodeado estoy de fibrosos y fibrosas, pero con mi secreto. Sé que Frédéric me entiende. Yo no.
10 comentarios
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Bueno campeón tú puedes conseguirlo,te doy animos.Aunque lo tienes dificil con éste Frederic jajaja
Bienvenido al mundo de los lorzas de gimnasio.Te aseguro que trae alguna satisfaccion...pero tampoco demasiadas.En eso ando yo, desde que tengo memoria y nunca he tenido ese tipin prometido por los "monitores".Yo se a que se debe: no estoy leyendo un blog gastronomico?Pues eso...
Saludos de El Gourmet de Andar por Casa.
regalas ideas haSta desde el gimnasio... con tanto chocolatE veteado estaria genial alguna receta para un postre... ah, de lo mas interesante tu bitAcora. un saludo
¿Y las fotos?
Las fotos tuyas en el gimnasio, ¿o nos las vamos ha perder?
Piensa en lo de la ducha, seguro que se te hace de mejor llevar.
Ánimos.
Eso! Eso! una foto del pingue en "chandall" JEJE
Habla con mi representante. Si es Interviú cobro un 20% más. ;)
Roberto, el domingo pasé mi particular calvario mientras estaba en casa ajena. Resulta que el propietario, recien mudado, no había colocado las cortinas en el baño, y mientras me duchaba el espejo delataba mi exceso de peso, por decirlo de manera elegante. Unos 15 kilos de exceso ma o meno, todo panceta. El caso es que me propuse empezar el lunes sometiendome a un recorte considerable en la ingesta de alimentos, lo del ejercicio vendrá en unos días, pero es que en la mañana el camarero del café de turno me sorprendió con unos bollitos de un aspecto excelente que no puede rechazar, y a la hora del almuerzo (eso sí, frugal), no pude evitar una invitación a una copita de oloroso seco y unas lonchas de atún en cebiche junto a unos amigos, y esta noche mi mujer me ha prometido unos canelones "pa cantarles".... así que dime, por favor: ¿también tu ves obstaculos por todos lados o es que soy demasiado débil?
Saludos cordiales
¡Obstáculos!, eso es. Y cada vez veo más. Hoy, por ejemplo me he encontrado cuando he abierto el frigo con unos huevos. ¿Y que haces con unos huevos?. Pues los fríes con oliva virgen extra. ¿Y con qué los acompañas?. Con patatas fritas en el mismo aceite. ¿Y con qué los mojas?. Con un pan cantero calentado en horno. ¿Y qué bebes?. Una cerveza sin alcohol, para limpiar el alma.
Y en ocasiones además, veo ruedas de chorizo rebotando levemente en la sartén donde he frito los huevos. Yo soy débil como tú. ;) Ja JA.
hola quoien seas te mando esto
uyuy chauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuç+
Mi madre me decía cuando apenas era un niña inocente: el que quiere marrones, aguante tirones... ¿que tal estala filosofía de la mala uva?
Yo como, respiro, sueño, bebo y hago algún deporte agradable como caminar hasta mi restaurante favorito.
un abrazo
Lila