Lo primero que tengo que hacer es encontrar las copas. Lo digo porque si estáis de mudanza, como es mi caso, llega un momento en el que no encuentras nada, salvo los apuntes de la carrera, las cartas de amor del pesado o pesada de tu chico/a, el jarrón irrompible, por desgracia, que te cayó de regalo por tu boda que junto a la figura de Lladró hace que todo tu universo se reduzca a la búsqueda de ese souvenir de feria, que ganas en la caseta de tiro y es una cachaba de dos metros donde se lee esa barbaridad de "espanta suegras", y que yo borraría por el de "tu amigo durante la mudanza". Mi suegra y mi madre se reirán, han vivido más de una mudanza y seguro que cuando nos damos la vuelta, después de ir de okupas a su mesa, mirarán los ojos de sus santos y romperán a reír. Yo juro que lo haré cuando termine. Durante una mudanza todo está oculto y por eso me he traído Loculto, un vino hecho en Pesquera de Duero y que tras unos meses en barrica, los bodegueros han logrado un vino amable, con madera, pero madera de la que no se clava y has de usar el paladar para limarla. Es denso y oscuro, al más puro estilo Pesquera. Apenas ácido, lo que hace, creo yo, un vino excelente para todo tipo de ocasiones, como por ejemplo un dos tres:

una mudanza
tic tu tac
una cena
tic tu tac
un obsequio para el cocinero
tic tu tac
.......
Campana y se acabó.

¡Dios santo!. Me llaman para recoger la campana de la cocina. Esto me hace creer en lo oculto. ¡Que coincidencia!. ¿Será telepatía con el repartidor de SEUR?.