Todos contra el chef o ¿el chef contra todos?
Soy teleadicto. Me gustan los programas que muestran la cara B del famoso, el documental Vive la vía los domingos tarde en TVE2, con Luis Miguel Domínguez dando pedales y mostrando las comarcas y sus merodeadores, me gustaba Labordeta y su mochila,...
Me trago los telediarios, veía Mujeres Desesperadas y Perdidos. Veo Abuela de verano y ya no veo el especial de navidad ni el mensaje del Rey desde que a esa hora estoy merodeando por el Harlem, botella de cava en mano y dando besos y abrazos como si me fuera a la legión o como me dijo un sargento "¡A Chafarinas!.
Por eso, estuve sábado y domingo expectante al nuevo programa Todos contra el chef de Cuatro, con el bien parecido Darío Barrio como chef estelar. A ver como me explico. Ya sé. ¡Emoción!. No, no. No es que me emocione sino que le falta eso, EMOCIÓN. La sensación es que él tiene que ser el guapo, el bueno, la estrella y .....el ganador. Porque por lo que yo veo y me temo, va a ganar siempre el reto.
Malo para las audiencias. Si el aficionado o aficionada no gana no hay emoción para los que sientan la tentación de enfrentarse a él. Eso por no hablar de los productos que uno y otro escoge. No entiendo el funcionamiento. Si es la misma receta deberían de ser los mismos ingredientes, incluidos los de las guarniciones. Al paso que va es posible que un día él o ell@s escojan caviar, trufa o foie de guarnición y ganen, por lo menos si fuera yo jurado.
Noto en el formato una mezcla de Jamie Oliver, mezclado con José Ramón Andrés, con esencia de la Prova del Cuoco aquí llamado Tomates y Pimientos y dirigido por Mayra Gómez Kemp. No sé qué le falta pero algo le falta. La idea me parece muy buena pero creo que las reglas del juego son un poco caóticas. Una propuesta, por si alguien quiere agrandar mi ego y me lee: el/la concursante debería elegir los productos y comprar mientras Darío Barrio le lleva las bolsas, dos de cada, como las cuajadas. Y luego, deberían de buscar cocinas o entornos amables.
En ocasiones me parecía que estaban en IKEA, cocinando en una de las alcobas-exposición. Como dije cuando visité Dassa Bassa, tiempo al tiempo.
La idea de programa me parece muy buena, el cocinero un tipo con ideas pero, espero no equivocarme, el programa parece hecho a toda prisa, cogido con alfileres. A pesar de todo, creo que hay que dar la bienvenida a Todos contra el Chef, un programa que debería de tomar como referencia la coletilla, nada baladí, de Pedro Erquicia: "Todos contra el chef, un programa hecho para espectadores como usted".
Opino.
Amaia dijo
Hola
Estoy bastante de acuerdo con tus comentarios sobre el programa. Yo no ví el del sábado, tenía invtados en casa y estaba dando el último toque a la tarta. Vi el programa del domingo. Me pareció que juegan en inferioridad de condiciones. No sólo en cuanto a los ingredientes ya que Darío sabe los ingredientes que lleva el plato del concursante, y el chef compra cosas no incluídas en la receta. Pero más importante me parece la diferencia en la presentación del plato. Por mucho que me pongan bajoplatos en colores diferentes se sabe perfectamente qué plato es el del chef y qué plato es el del concursante...¿O alguien en su casa hace un aceite de espinaca SÓLO para decorar el fondo del plato? Aún así seguiré viendo el programa, aunque prefiero a José Andrés. Por cierto, si alguna vez me planteara competir con él sólo lo haría en fuegos de gas y preferiría que fuera en mi cocina. ¿De verdad alguien cocina mejor en vitrocerámica?
Besos Amaia
15 Noviembre 2005 | 12:51 PM