Los amigos te los vas encontrando por el camino, alguno en la cuneta y otros en acequias, pero al fin y al cabo amigos. Los que yo tengo son triperos, hedonistas y en ocasiones puñeteros, pero en el fondo amigos. Recuerdo la canción de Serrat:

Mis amigos son unos sinvergüenzas
que palpan a las damas el trasero,
que hacen en los baños agujeros
y les echan a patadas de las fiestas.....

Mis amigos son unos malhechores,
convictos de atrapar sueños al vuelo,
que aplauden cuando el sol se trepa al cielo
y me abren su corazón como las flores.

Claro que todo se lo perdonas cuando se presentan con vino, foie, guijuelo o con un simple pan bregado.
Esta vez, Luis y Maite nos trajeron vino de Sudáfrica, para tomarlo cuando ellos ya estuvieran de regreso a Pretoria. La cena fue en la mesa de Raúl y Helena, anfitriones de primera.

Comenzamos con dos blancos, Vergelegen 2004, de uva Sauvignon blanc, rico, fresco, al estilo Rueda pero menos frutal; Durbanville Hills 2003, de uva Chardonay, de aroma y sabor a melocotón, muy fácil de beber y de disfrutar.
Luego tomamos dos vinos tintos, elegidos entre los bodegueros Sudafricanos, The Cape Winemakers Guild, como los mejores del año. Fueron dos reservas uno del 2000 y el otro del 2001. Me aseguró Luis que, se llevó las dos últimas botellas. Los dos son Cavernet Sauvignon. Excelentes, si cabe más el del 2000. El del 2001 fue un descubrimiento. El gusto a madera estaba my afinado, la acidez era casi caramelo y el paso era..., digamos que al trote pausado. Sin embargo, el 2000 era delicioso, con mucho más cuerpo, oscuro como un toro, con la madera aún más afinada y con un paso lento, como si el vino se gustase al pasar por tu lengua, casi como si entablara una relación prohibida con ella.
Reconozco que cuando hay algo que me gusta me pierdo y me vuelvo loco y lo cuento y no lo olvido y lo busco de nuevo, pero, hasta noviembre nada. En esas fechas disfrutaré de unas vacaciones por aquellas tierras, disfrutaré de paseo por sus majuelos y de la compañía, aunque mermada, de esos :

Mis amigos son sueños imprevistos
que buscan sus piedras filosofales,
rondando por sórdidos arrabales
donde bajan los dioses sin ser vistos.