La primera vez que las fotos de un libro me llamaron la atención fue cuando vi las de Francesc Gillamet. Pasado un tiempo le conocí y le vi en acción. No hablé con él demasiado, es más, creo que cuatro frases pero me causó simpatía. Me quedé con ganas de tener una de sus fotos pasadas a papel de grabado y que vi expuestas en el l'Hort d'en Minguets.

No sé por qué me he acordado de él hoy, pero me ha servido para ir de menú a la estantería. Como buen picnic lo primero es llevarse un libro. Yo he escogido este de Soro, Massius y Pressus. Un libro que siempre estuvo en casa y que está plagado de viñetas contra el tirano y el amo explotador. Tampoco sé por qué le he escogido como compañero.

Luego, he abierto el libro 3 del Bulli y me he comido una brocheta de morralets con lenguas de pato confitadas y salsa de ostras. ¡Hummm!. Deliciosa. Si no fuera porque hay que pelar las lenguas y luego confitarlas a fuego lento las haría todas las semanas.

Como plato fuerte y en vista de que el pincho me ha abierto el apetito me he despachado, del libro La cocina al vacío un foie gras con Amaretto, albaricoques y sus semillas, hecho al vacío durante 20 minutos. ¡Qué deciros!.¡Brutal!
De postre unas fresas con nata, que estamos en temporada.

Y me he quedado tan a gusto. ¿Habré inventado la dieta de papel?.