Libro

He devorado el libro El inspector se sienta a la mesa, de Pascal Rémy, en el que cuenta sus andanzas y desventuras con "la Guía".

No es un libro de cabecera pero si es un libro que transmite algo. Es curioso pero estoy muy de acuerdo en alguna de las reflexiones que hace acerca de los chefs y de sus agobios por conseguir, mantener y "pulir" las ansiadas estrellas MICHELIN.

En veinticuatro capítulos desgrana sus años como inspector, los personajes que ha conocido y la deriva, a su juicio, que está llevando a que la guía pierda prestigio por culpa del marketing y de los intereses creados. Habla de masonería, de polvorientos y lúgrubes despachos, de compañeros conformistas y de alguna anécdota, como la de la inspección que creyó hacer a un hotel, que en realidad era un burdel, y que se dio cuenta al oir ciertos sonidos guturales que de sus habitaciones salían.

Creo que la guía debería tomar nota, porque me temo que Pascal Remy no habla desde el rencor. Creo que siente desamor. Basta leer su último párrafo: "Es urgente que la Guía vuelva a convertirse en una institución fuerte, compañera de la gastronomía. La Guía está mucho mejor situada que ninguna otra para asumir su propia sucesión".