Terciopelo amarillo

Así es el melocotón de Calanda. Quedan pocos días para el disfrute , pues su temporada se enmarca entre septiembre y octubre. Si los viera Ana (Showroom), creería estar paseando por Nueva York. Sí. Leyendo su blog me acordé de los melocotones. En las fruterías, los veréis envueltos en papel, uno a uno, todos del mismo tamaño, todos maduros, carnosos, dulces, sabrosos, con piel de terciopelo amarillo. Incluso Margarita(Artilugios), creería que es uno de sus "Plant-me pets".
Terciopelo en la boca es también el Casta diva, un vino dulce, caramelo líquido, niñez recuperada.
Hoy todo me recuerda algo -como siempre-, y ese algo es Etiopía. Ayer asé unos melocotones, los partí a la mitad, los puse un palo de canela y un chorro de miel de encina. Lo metí en un sobre hecho de papel de aluminio, lo dispuse en una bandeja con un poco de agua y lo cocí al horno durante media hora. Al sacarlos del horno me pareció oler el té de Magueru, cuando abrí el sobre sonreí. Seguro que Bob lo explicaría mejor. Los dejé templar y fuimos comiendo entre sorbo y sorbo de vino. Estuvimos escuchando Ella & Louis, musica aterciopelada -seguro que a Pep le gustará- para una tarde de otoño.
Rita sonreía, pues miraba de reojo mi estantería de libros de cocina y pensaba que estaba viendo la habitación de Almu(amqs). Algún día os invitaré a alguno de mis caprichos, porque se que creéis que os miento. Tengo que pensar cuándo, quizá el día que pueda Antonio y así haga de notario.
julio g. dijo
Grandioso post. Grandioso homenaje a tus compañeros de Coctelera! Muy bueno.
16 Octubre 2004 | 11:13 AM