Siempre me pasa lo mismo. Pruebo algo y mi mente se va de viaje , buscando donde he sentido algo parecido. Y eso me pasa con el aceite Dauro, de Aubocassa. Lo de la cata técnica lo dejo para "ellos" lo que yo siento es como probar algo "robado". No voy a hacer apología de la cleptomanía pero en mis tiempos jóvenes, tiempos de fiambrera, verano y pueblo, la diversión era buscar el frutal y la huerta, buscar esa fruta casi madura y comértela furtivamente. Esa es mi sensación con este aceite. Me sabe a fruta robada al olivo, machacada y untada allí mismo en pan para que no se entere el dueño. Infancia difícil la mía, se ve. Lo mejor de todo es que me regalaron una botella por navidad, en vez de esa bufanda, o esos guantes que todos los años caen., y ya he dado cuenta de él. En verano, fechas de reencuentro nada mejor que comenzar una tarde de conversación con un buén pan rústico una botella de Dauro.Y untar y untar.................... GUAU!!! (perdón, la llamada de Paulov)