Y es que ir a un restaurante de cocina de autor se convierta en aquello de la tómbola: " que alegría q alboroto otro perrito piloto". Puede ser q un día , después de leer un periódico de tirada nacional te acerques al local y compruebes que lo del "anuncio/critica", que es lo tu quieres comer, no es cómo lo cuenta.Te puede tocar el camarero/a bailón/a, q con paso apresurado te lleva un plato al son. O si tienes suerte (una entre un millón) ese día, puede que esté el tipo de la guía (roja azul, .....), q sin avisar* nos ha hecho un favor y hace q la cocina funcione como un reloj, el menú sea acorde de lo q te cobran y tu te hayas pegado ese homenaje q vas buscando. Es decir, no te vas de la feria con la yogourtera "jata".

Menos mal q "siempre nos quedará París", encarnado en esos restaurantes detras de los cuales hay alguien q vive la cocina.

* Shrek opinaría: " voy yo y me lo creo"